El efecto GTA: Controversia y Grand Theft Auto

Pasión y odio

“Los videojuegos son malos para nuestros hijos” es algo que llevamos escuchando toda la vida de boca de políticos, líderes religiosos y otros grupos que creen que los niños actuales están siendo manipulados por los videojuegos con los que se entretienen. En el centro de este debate está una de las mayores franquicias de juego de todos los tiempos: Grand Theft Auto. Desde el lanzamiento del GTA original pixelado en 1997, el juego, sus excentricidades y sus personajes han desatado la ira de padres y activistas de todo el mundo. Mientras el mundo se prepara para el lanzamiento del próximo GTA, que se especula que llegará en algún momento después de 2020, echemos un vistazo a las principales controversias que rodean este videojuego tan popular.

Grand Theft Auto

[Imagen cortesía de Rockstar Games]

Ya desde un primer momento, GTA se creó al menos un enemigo. GTA 1 fue criticado por pedir a los jugadores que asesinasen a miembros de Hare Krishna por las calles (aunque estos se vengaron en GTA 2, formando una de las principales bandas contra las que tienes que luchar). En GTA 3 vemos que las quejas son más generales y hacen referencia a los asesinatos en masa por las calles (ahora en 3D), así como al hecho de que los jugadores participen en actos sexuales sin cámara con prostitutas (y a continuación puedan matarlas y robarles). A esto le añadimos que GTA 3 incluía algunas de las muertes de PNJ más cruentas del momento y obtenemos la receta para un posible desastre. De hecho, el juego se prohibió y más tarde volvió a lanzarse en Australia, ya que el juego original no cumplía con la calificación MA15+ con la que se vendió en un primer momento.

Grand Theft Auto III

[Imagen cortesía de Rockstar Games/GTA 3]

Grand Theft Auto: Vice City fue el siguiente juego de la saga en convertirse en foco de la polémica con su descripción de las comunidades haitiana y cubana, lo que se tradujo en que Rockstar tuviese que eliminar del juego una serie de líneas de voz con insultos racistas relacionados con estos dos grupos. Pero esto solo fue la punta del iceberg proverbial.

El lanzamiento inicial de Grand Theft Auto: San Andreas recibió una acogida similar a las entregas anteriores. Los padres se quedaron horrorizados por las representaciones de violencia de bandas y los asesinatos sin sentido por las calles, así como por permitir a los jugadores participar en juegos de casino similares a los que se encuentran online. Pero en el caso de San Andreas las críticas que le llovieron a Rockstar no tenían que ver con el contenido tal como se había ideado. De hecho, fue un modder quien acabó convirtiéndose en uno de los dolores de cabeza más caros de Rockstars. Me refiero, claro está, al ahora infame mod “Hot Coffee” que permitía a los jugadores participar en una de las escenas del juego de un modo más íntimo del que pretendía Rockstar.
En la escena se ve a uno de los principales personajes, CJ, con su novia. A medida que la escena se va desarrollando, la novia de CJ le pide tímidamente que se tome un “hot coffee” con ella. En la escena original, la cámara en ese momento pasa a mostrar una vista de fuera de la casa, con los gemidos de las relaciones sexuales como telón de fondo. Pero un modder descubrió la manera de participar en esta escena íntima, desbloqueando una parte de código que hasta ese momento era inaccesible y que permitía a los jugadores acceder a un juego sexual interactivo. Gracias al trabajo de este modder, que se acabó eliminando con un parche que retiraba por completo el mini-juego, GTA: San Andreas se convirtió en el blanco de múltiples demandas colectivas que acabaron costando a Take Two más de 20.000.000 $ en acuerdos. La empresa también ofreció a los jugadores la posibilidad de cambiar su copia original (que permitía el mod) por una versión nueva y actualizada (y que te pagasen por esto 35 $), y un total de 2.676 personas aceptaron esta opción.

Grand Theft Auto San Andreas

[Imagen cortesía de Rockstar Games]

Debido a esta controversia, el lanzamiento de GTA IV se miró con lupa, incluso más que las entregas anteriores. Y aquí es donde entra en escena el activista estadounidense Jack Thompson, abogado con un largo historial de campañas contra la violencia en los videojuegos y contra Rockstar en particular. Esta vez, para curarse en salud con respecto a la reacción esperada de Thompson, Take Two presentó una demanda a fin de detenerlo en su intento por evitar la venta del futuro título, que Thompson consideraba “el asalto más grave a los niños de este país desde la polio.” Se sucedieron una serie de enredos legales hasta que el asunto se resolvió con Thompson aceptando no interferir en las ventas del juego.

Mientras se libraba esta batalla legal, a GTA 4 le tocó enfrentarse a reacciones negativas por su descripción del crimen en Nueva York (que diversas personalidades de Nueva York consideraron excesivo), así como a una demanda de Mothers Against Drunk Driving porque el juego permitía a los jugadores conducir borrachos. La guinda de este polémico pastel la puso el primer episodio de GTA 4, The Lost and the Damned. ¿De qué se trataba esta vez? El desnudo frontal explícito de uno de los principales personajes. Menudo modo de acabar un juego.

Y finalmente llegamos a GTA V. No solo ha causado un gran revuelo sino que además es uno de los juegos con más éxito de la historia de los videojuegos. Este febrero, casi 5 años después de su lanzamiento inicial en 2013, Rockstar reveló que GTA V ha vendido oficialmente más de 90 millones de copias en todo el mundo, lo que lo convierte en el tercer juego más vendido (después de Minecraft y Tetris, con 170 millones y 144 millones, respectivamente). Además GTA V superó en ventas a la mayoría de los otros lanzamientos de 2017, una hazaña ya de por sí sorprendente dado que en 2017 tuvo lugar una de las mayores controversias de GTA hasta la fecha (probablemente debido al hecho de que fueron los jugadores y no los activistas los que lideraron la causa). Me refiero, evidentemente, al tema del mod OpenIV.

OpenIV

[Imagen cortesía de OpenIV.com]

OpenIV es una herramienta multifunción de modding utilizada por Grand Theft Auto V que permitía a los modders añadir, eliminar, editar y hacer otros cambios a GTA V. Entre los proyectos que utilizaron OpenIV hay un remake de Liberty City de GTA dentro del mapa de GTA V (como una isla separada), y otros mods divertidos como el de la bazuka para disparar a tiburones. En junio de 2017, la empresa matriz de Rockstar, Take Two, ordenó la retirada del desarrollador líder de OpenIV, afirmando que el modding para el juego de mundo abierto era “ilegal”. Esta acción chocaba frontalmente contra la visión de Rockstar sobre modding, ya que el desarrollador siempre había apoyado la práctica, y la empresa emitió un comunicado público que sostenía lo siguiente: “Las acciones de Take-Two no se dirigían específicamente al modo para un jugador… Estamos trabajando para averiguar cómo podemos seguir respetando la creatividad de la comunidad sin que esto afecte de modo negativo a nuestros jugadores”.

Esta situación llevó a que la ya enorme comunidad reaccionase muy negativamente; los jugadores mostraron su disgusto del modo típico en estos casos, a través de reseñas en Steam. Después de mucho tiempo considerada como una entrega con calificación de usuario “Extremadamente positivo” en Steam, debido a los miles de jugadores que entraron en la página de Steam para dar su opinión, la calificación de GTA V pasó a “Extremadamente negativo”, con una calificación general de “Mixto”. Teniendo en cuenta que los últimos análisis de Steam incluían solo las últimas 41.343 reseñas (con un número total de reseñas que alcanza las 231.073), esto daba una idea del abrumador número de jugadores a los que les afectó la acción de Take Two. En última instancia, Take Two reconsideró su decisión y permitió que la herramienta de mods OpenIV estuviese disponible para el público de nuevo, muy poco después de haberla retirado.

Desde entonces, no se ha escuchado nada en el frente de polémicas de GTA, aunque, si la historia es indicativa de algo, pronto tocará más drama, así como vayan surgiendo más detalles sobre GTA 6.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.