Por tradición en Japón, un desarrollador de videojuegos que trabaja en grandes títulos para grandes compañías no suele marcharse a otras, ya sea por comodidad o por fidelidad a sus jefes, que en la mayoría de los casos consideran como maestros. ¿Pero qué ocurre cuando una compañía queda eclipsada por otras mucho más pequeñas?
En los últimos años, la industria del videojuego japonés social y para teléfonos móviles se ha disparado. Empresas como DeNa y Gree están haciendo un gran negocio, mientras que el resto de la industria japonesa ha visto días mejores. En el Tokyo Game Show del pasado año, el stand de Gree no solo era más grande que el de Square Enix, sino que era uno de los más amplios de la feria.
De este modo no extraña a nadie que, desde hace tiempo, desarrolladores como Ryuji Ikeda, Shouta Shimoda y Takeshi Arakawa estén abandonando el barco. (más…)













