Black Jack es una “joven punki”, según La Razón

No dejéis que vuestros niños se disfracen en carnavales o eventos, no vaya a ser que en La Razón os confundan con un "punki".

Mi expresión tras leer el artículo del diario y ver la foto. La Razón nunca deja de sorprendernos

Ay La Razón, ese periódico español riguroso y documentado que no hace ascos en tomar “prestadoscontenido de otros blogs —visto gracias a @montejo3—, nunca deja de sorprendernos. Esta vez, para hablar sobre Japón, han decidido acompañar un bonito texto con una fotografía y su correspondiente leyenda que, además de no tener nada que ver con lo que se habla, es tan cierto como la existencia de los ponicornios.

He de decir que tenía el periódico con dicho artículo en mis manos, pero por mala suerte este acabó en la planta de reciclaje. No obstante en la web del diario aún podemos ver parte de la noticia a la que hago referencia, aunque sólo contiene la parte en la que te venden el libro “Heridas sin cerrar”. Y ahí va lo bueno, la fotografía que mencionaba en el anterior párrafo está presente.

Crossplay, only for punks. By 'La Razón'

Según La Razón, la imagen —visible sobre estas palabras— nos muestra a una joven punki japonesa que pertenece a una sociedad que no siente remordimientos por las atrocidades de su ejército durante la II Guerra Mundial —aquí ya mezclan churras con merinas—. En realidad, la fotografía pertenece a una chica crossplayeada —disfrazada— del personaje masculino Black Jackブラック・ジャック—, protagonista del cómic manga homónimo que Osamu Tezuka comenzó en 1973.

Imagen de una de las adaptaciones animadas de Black Jack, personaje y obra creados por Osamu Tezuka

Notas: El crossplay es una variante dentro del cosplayen resumidas cuentas, vestirse de un personaje ficticio y comportarse de acuerdo a su personalidad—. La diferencia entre ambas es que en el cosplay uno representa a un personaje de su mismo sexo, mientras que en el crossplay uno intenta asemejarse y comportarse como un personaje de sexo opuesto.

Sobre el personaje: Black Jack es un cirujano prodigio que es capaz de realizar las operaciones más complicadas sin gran dificultad. Es conocido por cobrar ingentes cantidades de dinero a los pacientes más ricos, el cual emplea para operar sin coste alguno a los más pobres. Osamu Tezuka, considerado el Dios del Manga, intenta transmitir al lector lo valiosa que puede llegar a ser la vida. También aprovecha para añadir pinceladas de crítica social contra el trato médico desigual que se da en medicina a las personas. Black Jack es considerada una de las mejores y más influyentes obras de Tezuka.

Syuho Sato, un autor de nuestros días, aprovechó para homenajear este clásico con Say Hello to Black Jack, cómic manga de corte realista que, basándose en hechos y datos reales, saca a la luz y critica contundentemente las irregularidades de la medicina actual japonesa.




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  • Kamina

    Los ponicornios no existen??? Me has jodido la infancia ¿¿sabes??

    Respecto al articulo; que esperas de un periódico ultraderechista que no sabe utilizar photoshop ni para borrar a la gente del 15M…

  • nombre

    Hay que ser friki para andar con estas tonterias

    • Tortugonzio

      Hay que ser imbécil para no darse cuenta que tonterías como ésta, y tantas otras, ayudan a ver problemas mucho más importantes… si no cierras los ojos claro.

  • Si es que los de La Razón son unos cracks, aún me ha acuerdo de la que se lió en su día con las críticas de Paloma Pedrero a los videojuegos xD

  • Es importante para todo país que ha estado dividido y sometido a dictaduras asumir su pasado. En Alemania continúan el duelo por el genocidio judío; en Argentina, responsables de la dictadura militar fueron llevados a juicio y condenados; Sudáfrica tuvo su Comisión de la verdad y la reconciliación e incluso el Partido Comunista de la Unión Soviética de Gorbachov hizo un mea culpa por los asesinatos y deportaciones Estalinianas. Estados Unidos, fundado sobre el genocidio de los indios y la esclavitud de los negros, ha votado a un presidente negro.
    En España, en cambio, no ha habido ruptura con el franquismo, sino continuidad. Sus nostálgicos se niegan a condenar la dictadura, incluso la alaban a diario «periodo de gran placidez», «Franco no fue un dictador», etc.

    Ese rechazo de la realidad tiene secuelas prácticas, como la inestabilidad de los programas de estudio escolares (un ejemplo fundamental por su importancia).

    Los franquistas de La Razón se proyectan en los japoneses, escudados en su ignorancia de ese país, para ver la paja en ojo ajeno.

  • Jacob

    La Razón, oh gran periódico. Nunca he entendido el por qué de ese nombre, si casi nunca la tienen. En fin.