Norma lía la de Dios: ‘Saint Oniisan’ llega a España

Saint Young Men, el divertido día a día de Jesucristo y Buda en el Japón de hoy en día, llega a España.

Norma Editorial ha revelado en su presentación de novedades del XVII Salón del Manga de Barcelona la licencia de Saint Oniisan, también conocido como Saint Young Men, un slice of life de Hikaru Nakamura sobre la vida de dos jóvenes colegas, que son ni más ni menos que Jesucristo y Buda. Así, tal cual, los iconos espirituales del cristianismo y el budismo se toman unas vacaciones y se van a la Tierra, a vivir la vida en un apartamento en Tokio sin mayor preocupación que charlar y amenizar con cuanto les rodea. Todo ello, de la mano de la creadora de Arakawa Under the Bridge.

Una licencia que nos pilla muy por sorpresa y que pocos se habrían podido imaginar llegar a ver en nuestro país; más aún siendo nuestro país como es. Y es que Saint Oniisan, que llegará durante el Salón del Cómic, no dejará indeferente a nadie.

Con 7 volúmenes editados hasta la fecha, Saint Young Men comenzó a publicarse en 2007, en las páginas interiores de la revista Morning 2, de la editorial Kodansha.

Galardonado en 2009 con el Premio Cultural Osamu Tezuka, podréis ver cómo Jesús y Buda conocen los baños públicos, los parques de atracciones, internet y muchas otras cosas que nos son cotidianas. Todo comienza cuando ambos deciden probar qué tal se vive en la actualidad, y escogen Japón como destino turístico. Una vez pisado suelo japonés descubren que su grandeza divina se ve aparentemente reducida a la insignificancia que les otorga el anonimato. Basta con decir que, cuando la gente los mira, creen que Jesucristo es una copia barata de Johnny Depp y que Buda es un chaval con un botón pegado en la frente.

Amigo de lo ajeno y pillado con las manos en la masa, por eso me echaron de aquí.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.