Washlet-chan, mascota moe de los inodoros

TOTO, compañía japonesa que fabrica los famosos Washlet, inodoros que incorporan bidés, en su intento para dar un empuje comercial a sus productos ha creado una mascota llamada “Washlet-chan”,...

TOTO, compañía japonesa que fabrica los famosos Washlet, inodoros que incorporan bidés, en su intento para dar un empuje comercial a sus productos ha creado una mascota llamada “Washlet-chan”, un ángel que vino a la Tierra desde Washlet World para defenderla.

Junto a la creación de la mascota, han publicado una historia Facebook sobre ninjas e inodoros, y realizado un vídeo titulado “Washlet & Japan” que, a modo de documental, muestra el producto desde el punto de vista de la cultura otaku, y de por qué a estos les encantan los Washlet. Aunque en un principio parece un documental serio y convincente, finalmente se tercia hacia la parodia, sacando de contexto las excentricidades que los otaku japoneses más radicales llegan a cometer con cualquier anime y aplicándolos a este producto.

Los otaku denominan este Washlet como el lugar sagrado“.

Veamos como uno de estos otaku hacen uso del Washlet. Primero coloca un póster de Washlet-chan en la pared para, después, poner un Purikura [foto retocada, en este caso muestra al otaku junto a la mascota]” […] “Se sienta sobre el inodoro. Reproduce el primer episodio de  Washlet-chan. Viendo el anime incrementa su estimulante sensación por el Washlet, pudiendo embarcarse en un viaje hacia ese mundo en dos dimensiones.

Y eso no es lo único. Echadle un vistazo  al vídeo que se muestra a continuación—está en inglés—, risas aseguradas.


Fuente: Crunchyroll

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.