Fallece Juan José Sarto, trajo el manga Dragon Ball a España

Juan José Sarto, primer editor de la línea manga de Planeta DeAgostini, responsable de mangas como Dragon Ball fallece el 6 enero 2012.

Planeta DeAgostini Cómics comunica el fallecimiento de Juan José Sarto, conocido entre amigos como Juanjo Sarto, primer editor de cómics de la compañía desde principio de los años 80 hasta principios de los 90. Su lucha contra el cáncer terminó el 6 de enero de 2012. Sarto puso su granito de arena para ayudar a Planeta DeAgostini Cómics a crecer y fortalecerse. Entró en la editorial cuando esta daba sus primeros pasos como Cómics Forum.

Los aficionados al mundo del manga y el anime tenemos una gran deuda con esta figura de la industria, ya que gracias a su insistencia se originó la Línea Manga de Planeta DeAgostini, empujada por la búsqueda de contenido exclusivo. Gracias a él los españoles pudimos conocer títulos como El Puño de la Estrella del Norte, Bastard!!, y tal y como adelantaban los compañeros de Misión Tokyo, la primera publicación en España del manga Dragon Ball. Tres grandes obras, siendo una de ellas todo un fenómeno en nuestro país que ha logrado cautivar a varias generaciones. Las aficionadas y aficionados al shoujo también tienen una deuda con Sarto, ya que también le debemos la llegada del primer manga de este género a nuestro país: Promesa.

Hokuto no Ken El Puño de la Estrella del Norte Kanzenban PlanetaA principios de los noventa, el cómic occidental no vivía precisamente sus mejores momentos en nuestro país, y gracias al fenómeno manga la industria pudo recibir la entrada masiva de seguidores y chicas atraídas por la lectura. Juan José Sarto afirmó que el manga triunfa porque trabaja con sentimientos primarios, y es la corriente más viva del tebeo.

La licencia de Dragon Ball en España se produjo, además, de la manera más kafkiana posible, tal y como el propio Juan José Sarto desvelaba en 2009 al diario Público en una entrevista.

Por aquella época la editorial japonesa Shueisha estuvo recibiendo con frecuencia varios emails en inglés. Nadie de la compañía nipona tenía conocimiento alguno sobre aquel idioma, y ante tanta insistencia, y movidos por la curiosidad, consultaron a una agencia literaria vecino cuyo personal estaba acostumbrado a la lengua de Shakespeare.

Quien enviaba los correos electrónicos no era otra que Planeta DeAgostini Cómics, fue entonces cuando Shueisha y Planeta comenzaron las negociaciones para publicar Bola de Dragón / Bola de Drac, tal y como se conocía a la obra por aquel entonces en España. Y por fin, en abril de 1992, pudo publicarse el primer número de este manga de Akira Toriyama.

Dragon Ball fue la primera obra en la historia del tebeo español que se publicaba a la par en castellano y catalán, logrando vender al principio unos 120.000 ejemplares a la semana. Este éxito de ventas se debía en parte a que en TV3 se llevaba emitiendo el anime desde 1989.

La publicación de Dragon Ball en España supuso todo un punto de inflexión para el manga y el anime. Se generó todo un fenómeno que popularizó el manga, se devoraba todo lo referente a la obra de Toriyama, se creó tendencia, y sirvió para arrastrar a muchos hacia la lectura de cómics. Sarto consideraba a Dragon Ball como parte de otras series de éxito en la década de los 80 y noventa, como Heidi, Marco y Mazinger Z. Yo añadiría, además, otras obras como Sailor Moon, Ranma ½, Kimagure Orange Road y Los Caballeros del Zodíaco, que para muchos españoles fueron fenómenos anteriores a Dragon Ball, ya que el gran éxito de la obra tuvo lugar en 1997, con la emisión del anime en Antena 3, que hizo aún más popular las aventuras de Goku compañía. Esta emisión provocó que Planeta DeAgostini se animara en el año 2000 a reeditar el manga, sustituyendo el blanco y rojo de las portadas de la anterior edición por el amarillo y azul.

Juan José Sarto también tuvo un papel importante en el mundo del iberomanga. Cuando Planeta DeAgostini quería apostar en los 90 por dibujantes patrios para que dibujaran iberomanga en su línea Laberinto, fue Sarto quien recomendó a Roke González y Carlos Olivares para realizar la serie Desafío, que más tarde continuaría con Desafío II y Desafío: School Fight. Desafío fue el primero de varios iberomanga que formarían parte de esta línea.

Juan José Sarto también se labró su camino como autor en el mundo de la literatura. Escribió varias “novelas de a duro”, obras de no más de cien páginas a bajo precio, como por ejemplo la serie Indiana James. También escribió La gran aventura de Mortadelo y Filemón: novelización de la película, series de libros como Del tebeo al manga: Una historia de los cómics y fue traductor de guías oficiales como Por siempre Simpson, entre otras aportaciones a la industria. Además, trabajó como técnico editorial, guionista y crítico.

Los más allegados hablan de él como una persona afable y que se dejaba querer. Tal era el cariño que muchos le guardaban, que fue plasmado como personaje ficticio en Contactos, serie publicada en El Jueves por Mariel Soria y Andreu Martín.

Descansa en paz.

El Puño de la Estrella del Norte


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  • http://blogs.gamefilia.com/fukuyama iFuks

    Descanse en paz y gracias!

  • http://myfigurecollection.net/profile/SShirokaze Shiro

    que descanse en paz u_u

  • Pingback: Anuncio de la 'Edición 20 aniversario de Dragon Ball' » Deculture.es — Anime, manga y videojuegos()

  • Urquiola

    Juan José Sarto Díez vivió en Zaragoza en el mismo edificio que mi familia, calle Calvo Sotelo 50, hoy ‘Gran Vía; su progenitor, pariente del papa Pio X, tuvo un alto cargo político en el movimiento nacional, el falangista Sarto estuvo casado con una mujer llamaba Ofelia, y recibía todos los años en los 60, la visita de unos ‘reyes magos’ con regalos, procedentes de algún festejo oficial. Juan José tuvo siempre madera de escritor, recuerdo un día, esperando el ascensor, que aseguraba haber ‘capturado un pedo’, que describía como un objeto redondo y blando, más o menos se me figura que como un buñuelo, o un licoperdón. En la celebración de su primera comunión me enseñaron a mí a manejar el cuchillo y el tenedor. Descanse en paz.