Teje un edredón de Megaman como prueba de amor eterno

Existen dos tipos de personas: los que saben hacer regalos y los que no, lo que demuestra el tiempo que una persona le “dedica” a la otra para darle...

Existen dos tipos de personas: los que saben hacer regalos y los que no, lo que demuestra el tiempo que una persona le “dedica” a la otra para darle una pequeña alegría en una fecha concreta o, simplemente, porque le apetecía. Y en contra de lo que muchos creen, se puede hacer un regalazo sin caer en las redes del consumismo: tomando el camino de la creatividad.

Precisamente esta última vía es la que ha tomado una chica que quería regalarle algo especial a su novio jugón —gamer si nos ponemos anglicistas—. Conocedora de la pasión que el joven sentía por el Megaman clásico, no se lo pensó dos veces y biengastó doscientas horas de su vida para darle una de las mejores sorpresas que seguramente le hayan dado en la vida, de esas que nunca se olvidan: le hizo una funda de edredón temática sobre esta franquicia a golpe de suave y caluroso pixel.

Por un lado de la funda de edredón, se muestra el pixelado sprite del Megaman clásico. Cada cuadro de 2×2 pulgadas —unos 5 centímetros aproximadamente— representa un píxel, habiendo tejido un total de 930 cuadros. Mientras, en la parte trasera se aprecia un E-Tank, tanque de energía presente en casi toda la saga clásica y que se utiliza para rellenar la vida del protagonista. La labor tiene mérito, especialmente porque la funda está tejida con hilo y, aproximadamente, unos 3 kilos de lana, y tiene las dimensiones de una cama de matrimonio. ¿Será esto último una indirecta?

Fuente: Reddit

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.