Impresiones: Dragon’s Dogma

Primeras impresiones de Dragon's Dogma, el ARPG en mundo abierto de CAPCOM que desafía al jugador en un mundo de fantasía épica medieval.

El día 25 de mayo de 2012 es el día en el que los amantes del género ARPG y la fantasía épica medieval tienen una cita importante con su tienda habitual, ya que Dragon’s Dogma sale a la venta tanto para PlayStation 3 como para Xbox 360.

Tal y como dice CAPCOM, Dragon’s Dogma es una nueva experiencia. No es un JRPG, tampoco es un RPG occidental. Es un ARPG con un concepto de juego moderno. Y tras haber tenido un primer contacto con la versión final para PlayStation 3 gracias a los chicos de Koch Media, puedo aseguraros que, en cuanto a lo inmersivo, el desafío que presenta y la riqueza de acciones a realizar, el título consigue situarse entre los mejores de la temporada.

A continuación, podéis leer mis impresiones:

Nada más iniciar el juego, podremos apreciar el tema que la banda de j-rock B’s ha realizado para el juego, un tema rockero cantado en inglés que nos da la bienvenida al menú principal del juego, donde tendremos varias opciones a elegir, entre ellas la comunidad de peones de Dragon’s Dogma, las opciones y la posibilidad de seleccionar una nueva partida o cargar la ya existente.

Una vez comenzada la nueva partida, el juego buscará datos guardados de la demo gratuita. En mi caso, la partida cargó tanto al personaje principal como al peón principal creados cuando la demostración fue liberada en el PSN Europeo. Y si aún queda alguien con la duda, el juego llega con textos en castellano y voces en inglés.

Tu gesta, como el héroe que ha de enfrentarse al dragón que le arrebató y devoró el corazón, comienza con un tutorial que nos traslada al desenlace de la historia, momentos antes de la batalla definitiva contra el dragón. Con una apariencia genérica y la ayuda de un peón, el juego nos irá adentrando en la mecánica de juego, exploración y combate, y nos permitirá invocar a dos peones. Si te crees con el suficiente coraje como para prescindir de compañía alguna, adelante, tan solo tú y tu peón principal os adentraréis en este tutorial, pero superarlo no será nada fácil, especialmente cuando la quimera entre en escena.

Al igual que en la demo, los acompañantes del tutorial poseen bastante nivel y habilidades como para completarlo sin problemas. Pero durante este nivel aprenderemos lo más básico del combate: atacar, realizar habilidades, agarrar a enemigos para que tus compañeros acaben con él, dar órdenes o pedir auxilio y escalar grandes bestias.

Una vez superado el tutorial, empieza la aventura. Se nos dará paso al menú de creación y edición de personajes. Si ya tenemos uno creado de la demo, nos aparecerá este, y se nos preguntará si queremos editarlo o estamos conforme con lo que vemos.

Este menú permite escoger el sexo, altura, peinado, complexión y personalidad de nuestro personaje. Asimismo, podemos editar su rostro, color de piel, añadirle cicatrices, pinturas tribales, pecas o lunares y demás. Es un tutorial bastante completo aunque no perfecto, ya que tiene sus carencias en algunos apartados, como por ejemplo los tipos de peinado.

Al ir a tomar una captura, va y el día se pone nublado. Gracias Dragon’s Dogma por trolearme.

Dependiendo de la constitución de tu personaje, y de la profesión escogida, este tendrá ciertas ventajas e impedimentos. Por ejemplo, los personajes ligeros y de poca altura podrán cargar con menos peso que los más altos y robustos.

La historia comienza con la llegada del dragón al pueblo de pescadores de Cassardi, donde se encuentra el protagonista. La profecía había advertido de su llegada y su amenaza, por lo que los soldadosanimaban a los aldeanos paraa que presentaran armas y así hacer frente a la temible bestia. Pero la criatura mitológica logra alcanzar la costa del pueblo en un momento inesperado, causando la muerte y heridas graves a todo aquel que no tuvo tiempo de ponerse a salvo. El papel del protagonista es el de hacerle frente, pero este tan solo logra causarle unos pocos rasguños. Pronto se cansará la bestia de aquel juego y terminará por arrancarle y devorar su corazón, no sin antes lanzar un conjuro sobre él.

El dragón ha visto algo en el protagonista, él —o ella— es Arisen, el elegido, y por ello le impide morir a cambio de retarle a que adquiera el coraje y la fuerza necesaria para hacerle frente.

Una vez desvanecido, el protagonista despierta en la casa junto al acantilado del jefe Adaro. Nos pondremos nuestros primeros harapos y elegiremos nuestra profesión: luchador, strider o mago. Un servidor ha preferido escoger el strider, el pícaro de toda la vida, rápido, veloz con las dagas y ducho en el combate con el arco corto.

Más adelante podremos cambiar de profesión, a cambio de un elevado coste, tanto en el personaje principal como en el peón principal. Además de estas tres clases encontraremos muchas otras, cada una con sus propias habilidades ofensivas y defensivas. Por ejemplo, el luchador puede provocar con su escudo a los enemigos para atraer su atención, o agarrar a pequeñas criaturas para que los peones les asesten un golpe mortal, mientras que el strider puede esquivar fácilmente las embestidas y ataques y el mago realizar encantamientos y magias.

Nada más salir de la casa, donde curan nuestras heridas, seremos testigos del maravilloso paisaje que nos espera, y seremos abrazados por la luz del sol y acariciados por la suave brisa de la costa que mece las hojas de loss árboles y arrastra pequeñas partículas de polvo y briznas de hierba.

Pese a que las texturas de los personajes, criaturas y elementos que conforman el paisaje no alcanzan los niveles de las grandes producciones de la generación, en su conjunto conforman una ambientación de las que dejan embriagadas. Tanto el silencio de la oscura noche que envuelve todo el pueblo como el resplandeciente amanecer que se acompaña del gorjeo de los pájaros más madrugadores, me han transmitido una maravillosa sensación que me ha acompañado a lo largo de este primer contacto con la versión completa del juego.

También caben mencionar otros detalles del apartado gráfico que están presentes en el juego. Dragon’s Dogma cuenta con unas pequeñas franjas negras visibles en la parte superior e inferior del juego. En lo personal he de decir que durante las primeras horas de juego ni me había percatado de ellas. Tenía conocimiento de su existencia, vistos los tráilers mostrados anteriormente, pero lo olvidé y no ha sido hasta el momento de escribir el análisis cuando he caído en su existencia. En pantallas de 22 pulgadas en adelante no ha de suponer una gran molestia. Si por algo ha de pecar Dragon’s Dogma es por el popping, presente especialmente a la hora de cargar los personajes de las ciudades. No llega a niveles de estropear la experiencia de juego, pero es algo que está ahí. Por último, existen leves ralentizaciones en los momentos en los que se cargan datos al aceptar y completar misiones, pero no llegan a ser preocupantes. Salvo estos casos concretos, y durante el resto de horas que he estado jugando, no he sufrido más problemas de este tipo, siendo las batallas muy fluidas.

Se pueden perder, y con mucho gusto además, dos horas peinando el pequeño pueblo costero. Podremos revisar el interior de cada una de las casas del pueblo, todas ellas distintas en su interior, recoger una abundante variedad de objetos, alimentos y herramientas que nos serán útiles en la aventura, combinarlos, para obtener nuevos objetos o bien proteger algunos alimentos para que no se pudran o se pongan mohosos, etc… El inventario que nos aguarda en Dragon’s Dogma es inmenso, pero ojo, tendremos un límite de peso a cargar que depende de lo fuerte que sea nuestro personaje. Si vemos que llegamos a nuestro límite de peso, siempre podemos recurrir al almacén de la posada para aligerar un poco la carga, o bien darle a nuestros fieles peones los objetos no consumibles.

Y esto no es todo, también podemos aventurarnos a explorar su geografía, correr por los tejados de las casas, escalar piedras, desafiar a la gravedad saltando de lo alto de una construcción a otra, buscar pequeños secretos ocultos en el paisaje, como puede ser una tumba oculta en un acantilado, o recoger una hermosa flor mística que solo crece durante la noche.

La caza será otra de las posibilidades que nos brinda el juego, y que se pueden realizar nada más superar el tutorial. Ya sean conejos, gaviotas u otros animales pasivos y agresivos, podremos cogerlos desprevenidos y hacernos con su suculenta carne y su piel. En la mayoría de los casos, una clase con arco será la idónea para estos menesteres, especialmente si de criaturas pequeñas se tratan, ya que nada más ver a los humanos echan el vuelo o salen a correr.

Al igual que en otras aventuras similares, también podremos aceptar misiones en el tablón de la posada o bien hablando con aquellos transeúntes que, sobre su cabeza, tengan un pequeño bocadillo verde con un signo de interrogación en su interior. En Dragon’s Dogma vez no habrá señales en el mapa que nos indiquen hacia dónde ir para adquirir ese objeto solicitado o hacerle llegar a un personaje concretro un mensaje, deberemos recabar información haciendo caso de los rumores de los aldeanos y hablando con nuestros peones para ver si tiene datos de utilidad sobre la información. Si tanto el peón principal como los otros dos han superado dicha misión con otros jugadores a través del online, podrán prestar su ayuda, si no, deberás seguir recabando información según las indicaciones obtenidas.

Los peones son fieles compañeros de aventuras que nos ayudarán en todo momento. Vienen a representar al jugador online, y se han implementado a conciencia para evitar un modo online donde un jugador se marche o pierda su conexión a internet y tire por la borda todas las horas empleadas por el resto de sus compañeros en una misión concreta. Los peones son descritos en la historia como seres no humanos con aspecto idéntico al de una persona normal y corriente. Esto significa que no se comportan enteramente como humanos, y se limitan a prestar ayuda en el combate, a aprender de lo visto y a ofrecer información sobre el paisaje y misiones con la que ya han mantenido contacto, ya sea gracias a otros jugadores que hayan recurrido a sus servicios, o gracias al propio jugador. Tan solo un peón, el peón principal, se mantendrá junto al protagonista durante toda la aventura, los otros dos deberán, bien alquilarse en el modo offline, bien alquilárselo a un jugador en el modo online.

Nuestro peón principal es a la vez el peón secundario de jugadores de todo el mundo. Y aprenderá de las aventuras vividas con otros usuarios que recurran a sus servicios, las cuales compartirán con nostros en nuestra partida. Incluso serán capaces de avistar en ocasiones cofres ocultos que hayamos pasado por alto.

Durante la demo pude apreciar la que IA de estos peones es suficiente y más que correcta, ya que responden adecuadamente a nuestras órdenes. En esta partida poco puedo decir, ya que aún están muy verdes y se encuentran aprendiendo y perfeccionando habilidades y conductas. Aunque, poco a poco, me van transmitiendo que responden muy bien a las necesidades del jugador en cuanto a batalla, aprendizaje y exploración.

Y eso no es todo, en este primer contacto con el juego he sido también testigo de lo fácil que es perderse durante la noche. Sin apenas conocer la totalidad del pueblo, me sentí durante un breve momento desorientado, y tuve que abrir el mapa y buscar alguna referencia para poder orientarme. A diferencia de otros títulos, y al igual que en la vida real, la noche cambia mucho la percepción que tenemos de un lugar, lo hace muy distinto.  Y si en el pueblo puedes sentirte perdido durante un breve periodo de tiempo, imagínate lo que supone adentrarse en terreno salvaje en mitad de la noche, una noche prácticamente oscura que nos obligará a llevar un candelabro y reservas de aceite para poder iluminar nuestro camino. Y cuidado con tomar el camino equivocado, pues las criaturas hostiles suelen estar mucho más activas y son más peligrosas durante la noche, y no se lo pensarán dos veces a la hora de atacarnos.

Es por la noche cuando el juego se convierte en todo un desafío, ya que deberemos guiarnos más por lo que escuchamos que por lo que vemos. Y aún así el día tampoco es coser y cantar. Si no nos planteamos una buena estrategia o no tenemos la suficiente experiencia, nosotros, y nuestros peones, caeremos fácilmente en las garras de la muerte. Solo en el tutorial, la quimera puede arrebatar de un golpe certero el 90% de la salud. A esto hay que sumarle los actos imprudentes que realicemos, la mayoría de ellos vinculados con saltos desde grandes alturas mal calculados. Esto no es un GTA donde, tras haber causado el pánico en la ciudad y haber sido abatido por las fuerzas especiales de la policía, nuestro gangsta de turno reaparece en un hospital como si no hubiera pasado nada. Aquí, si no has guardado la partida, ya estés en la ciudad o en terreno salvaje, y pierdes la vida, el juego te penaliza provocando la pérdida de todo el progreso no guardado. La primera vez uno siente rabia, pero en realidad el juego incita al jugador a permanecer en alerta en todo momento, a pensarse dos veces las cosas antes de correr algún riesgo y, por supuesto, a planificar bien un viaje, por pequeño que sea, para no caer atrapados en emboscadas enemigas o bajo las garras de una criatura poderosa. Sin darnos cuenta, acabaremos inmersos de lleno en este universo de fantasía épica medieval, con el corazón en un puño y desatando adrenalina.  Piensa, actúa y sobrevive.

En resumen, aunque el apartado gráfico no toca el techo de la generación —hay que tener en cuenta que estamos ante un sandbox—, hay algo de popping y durante la carga y guardado de datos se sufre una pequeña ralentización, los diseños, paisajes, sonidos y ambientación saben cubrir y tapar estos defectos, aportando una experiencia de juego como pocas. Tan solo en la aldea inicial, Dragon’s Dogma permite realizar y descubrir multitud de acciones que enriquecen la experiencia de juego, como pueden ser la caza, la recolección de una gran variedad de objetos, accesorios y alimentos, presenciar el atardecer, noche y amanecer, recorrer los tejados de las casas, hallar cofres y objetos ocultos o que solo aparecen durante la noche, aceptar misiones, explorar y otros detalles.

Dragon’s Dogma aporta esa experiencia inicial necesaria para engancharse y quedarse prendado de un juego. No tengo ninguna duda de que es un título que gustará a la mayoría de los amantes del buen ARPG y, sobre todo, aquellos que sepan apreciar universos basados en la fantasía épica medieval europea. Es muy pronto como para hacer una valoración general, pero por ahora me parece, no un juego de 10, pero sí un juego excelente.

Pronto tendréis disponible el análisis completo de Dragon’s Dogma, a la venta el 25 de mayo de 2012 para PlayStation 3 y Xbox 360. Mientras, dadme algo de tiempo para seguir viciando y poder hacerme con las armaduras de Griffith y Guts, del anime Berserk.

Como dato adicional, añadir que habrá un poderoso enemigo que aparecerá en todas las partidas de Dragon’s Dogma del mundo, tanto en Xbox Live y PlayStation Network. Los jugadores y sus equipos de peones pueden competir online, en una batalla no sincronizada, contra la bestia llamada Ur-Dragon.

La criatura es tan poderosa que habrá que hacerle frente en numerosas ocasiones para abatirlo. Quien le aseste el golpe mortal de todos los jugadores del mundo recibirá la máxima recompensa, pero todo aquel que le haga daño también recibirá su premio: desde objetos normales hasta otros muy raros.

También se puede combatir a Ur-Dragon en el modo offline, pero las recompensas obtenidas serán distintas.

Quienes acaben con la vida de Ur-Dragon verán grabados sus nombres y tiempo de juego en el salón de la fama, un ranking donde los guerreros más bravos competirán para estar en lo más alto.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.



  • http://twitter.com/WarWolf1985 Abel Ramos

    Gracias por las impresiones chibisake. Es justo como me esperaba que fuese el juego.

    La verdad que mucha gente le mete caña con el tema de los gráficos pero pasan por alto algo que yo considero muy importante y es lo que más me ha gustado de lo que has redactado. El tema del ciclo noche-día, la iluminación que tiene el juego y que las ciudades están llenas de vida y trasmiten como es el día a día en una aldea de la edad media y lo vives como si estuvieras allí mismo.
    El sentirte desorientado en la oscuridad, el que por la noche no haya prácticamente ruido, el bullicio de los comerciantes durante el día, el canto de los pájaros durante el amanecer… Son detalles que le hacen a uno meterse muy de lleno en el juego y que a mi personalmente me gustan mucho porque me permiten disfrutar más de la experiencia del juego haciendo que yo mismo esté viviendo eso dentro del juego.

    Espero que la gente se de cuenta de esos detalles porque lo llevo diciendo meses, que hay que estar atento a todas estas cosas y ellos solo saben decir que no tiene buenos gráficos o que no puedes nadar XD

    Saludos y enhorabuena por el texto, me ha encantado

  • Kei00

    La mezcla de Monster Hunter y Demon’s Souls me pone bastante, y el “alquilar” peones según tus necesidades y el componente de exploración e investigación también. Si a eso le sumamos la demo del Resident Evil 6, este juego es compra segura. :3
    Lo malo es que sale en mal momento, y teniendo pendientes el Skyrim, Dark Souls, Uncharted 3 y Tales of Grces F (entre otros), me temo que tardaré un poco en pillarlo. Pero caerá seguro. :D

    Gracias por tus impresiones, Chibi.

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