Hoy se cumplen dos años sin Satoshi Kon

"Satoshi Kon era capaz de tomar distancia ante cualquier tragedia y, hasta cierto punto, reírse de ella incluso a las puertas de la muerte".

Satoshi Kon nunca quería molestar a nadie. Satoshi Kon era capaz de tomar distancia ante cualquier tragedia y, hasta cierto punto, reírse de ella. Y fue capaz de hacerlo incluso a las puertas de la muerte. Es algo que la gente normal no podría hacer, ¿no creéis?”. Estas son palabras de Susuma Hirasawa, compositor habitual de las películas de Kon, y amigo del director, en una entrevista recogida en Historias Cortas de Satoshi Kon, un recopilatorio publicado recientemente por Planeta DeAgostini, que próximamente reseñaremos aquí.

Sin duda Satoshi Kon era un hombre carismático, que sabía plasmar en su obra el mensaje que él quería, en su justa medida. Y es que la clave que encerraba a sus trabajos era él mismo, la pieza crítica de un mar de ideas e entresijos plasmados a través del mundo animado.

Con una cantidad discreta de trabajos a sus espaldas, cada una de sus películas era única y especial, e incluso cuando dio el salto a la serie de televisión supo mantenerse fiel a su estilo. Todo fan del anime que se precie debe haber visto y conocer sus películas Perfect BlueMillennium Actress, Tokyo GodfathersPaprika. Por su parte, Paranoia Agent destaca de entre cualquier serie de anime gracias a su destreza a la hora de narrar situaciones humanas reflejadas en el particular mundo de Kon, donde las ansiedades y preocupaciones de sus gentes se vuelcan hasta el resto de personajes en un ejercicio de empatía forzada por la propia historia.

Porque Satoshi Kon era único en lo suyo, y lamentable nos dejó hace ya dos años, un 24 de agosto quizás tanto o más caluroso como hoy. Un 24 de agosto que se tornó negro de repente, cuando nadie se lo esperaba. Todos menos el propio Kon, que sabía lo que le esperaba. No por ello dio el brazo a torcer, y hasta sus últimos días estuvo enfrascado en Yume Miru Kikai, la que habría sido su quinta película, y que esperamos, algún día podamos ver terminada.

Donde quieras que estés, gracias maestro.