Licencias manga que nunca vieron la luz en España

Llegaron, se estudiaron, pero no llegaron a mercado

Seguro que os suena más de una serie que ha anunciado una editorial, y finalmente no ha salido a la venta, ¿verdad? Pues hoy hacemos un repaso a todas esas series, o al menos a las más recientes y sonadas, que un día fueron anunciadas por alguna editorial y no llegarón a ver la luz. Pero no nos quedaremos ahí, y os traemos algunas licencias de las que probablemente nunca llegásteis a oír hablar. ¿Preparados? ¡Ahí vamos!

Jojo’s Bizarre Adventure

Una de las mayores pérdidas que hemos tenido en nuestro país. Lo anunciaba Iced Lands a principios de 2008; habían licenciado la primera parte del manga de Jojo’s Bizarre Adventure tras varias dificultades económicas (debidas principalmente a que se dedicaron a licenciar manhua, manga chino, que no les había vendido muy bien) y la publicarían junto al estudio Snake Studio, encargado de su traducción y posterior edición. Sin embargo, un mes después, Iced Lands anunciaba que estaba en venta, y tras no llegar a buen puerto el negocio, perdimos la posibilidad de ver en España el manga de Hirohiko Araki, publicado en la Shonen Jump entre 1987 y 2004, para seguir en 2005 con una última parte en la Ultra Jump, también de Shueisha.

Loveless, Bus Gamer y Weib Side B

Estas series pertenecen a la última etapa de Mangaline, estaban anunciadas pero nunca llegaron a salir. En una entrevista posterior, la editorial dijo que no llegó a recibir los contratos de estas series. Weib Side B, 5 tomos de Shouko Oomine y Takehito Koyasu. Bus Gamer, un tomo único de Kazuya Minekura publicado en 2001 por Square Enix. Y Loveless, la gran pérdida.

Obra de Yun Koga, se publica en la Comic Zero-Sum de la editorial Ichijinsha, a quien también pertenecían en el momento de la licencia las otras dos series, y a día de hoy sigue abierta con 11 tomos. Estas, junto a la continuación de otras tantas, las perdimos por el camino cuando Mangaline dejó de operar en España.

51 maneras de salvar a mi novia

Dolmen Editorial anunciaba junto a la licencia de Wild Adapter que tenían Kanojo wo Mamoru 51 no Houhou (51 Maneras de Salvar a mi Novia), de Furuya Usamaru, un seinen de cinco tomos publicado entre 2006 y 2007 y cuenta la historia de dos jovenes, antiguos compañeros de instituto, que se reencuentran casualmente, justo antes de que se desencadene un terremoto de 8′1 grados de la escala Richter, transformando la ciudad en ruinas; deberán entonces luchar por la supervivencia en un escenario de pesadilla, y además a sabiendas de que no están solos. Pero la mala situación económica de la editorial les obligó a echar marcha atrás y nunca llegó a publicarse.

No Longer Human

51 maneras de salvar a mi novia no es la única obra de Furuya Usamaru que estuvo licenciada en España y finalmente no llegó a editarse. De hecho, a pesar de tener varias oportunidades, no hemos visto nada de Furuya hasta que EDT no nos ha traído Litchi Hikari Club. Otro caso fue el de No Longer Human, que Ponent Mon planeaba sacar durante el 2011, y que finalmente, debido a los problemas económicos actuales y las dificultades a la hora de apostar por este tipo de obras, no pudimos ver publicado.

Solanin

Tras publicar Nijigahara Holograph, Ponent Mon tenía previsto lanzar otra obra de su autor, Inio Asano. Hablo de Solanin, un manga de dos volúmenes de cuya licencia pude saber hace cosa de dos años y que al igual que en otros casos, finalmente no llegó a buen puerto. Está protagonizado por Meiko, una chica que aterriza en Tokio tras terminar sus estudios sin saber muy bien qué hacer con su vida. Allí, en la universidad, conoce a Taneda, quien será su novio, y a un grupo de amigos con los que forma una banda de música. Pasan los años y la vida tiene cada vez menos sentido, impulsada por la misma inercia del día a día Meiko decide dar un giro radical que se llevará por delante a su novio y al resto de sus amigos.

Dororo, de Osamu Tezuka

Pero Dolmen tenía algo más en su momento, y digo en su momento porque no pasó de ahí. La editorial se estaba poniendo las pilas de cara al 2009, el responsable de la línea manga, Miguel Ortega, había sabido llevar encauzar la situación y las cosas pintaban bien para ellos. Pero tras abandonar Dolmen, las cosas no cambiaron demasiado y a la editorial le fue igual de mal que siempre. Pues bien, una licencia que tampoco llegó a ver luz, probablemente porque se echarían atrás visto lo visto, fue el manga clásico Dororo, obra de Osamu Tezuka. Una obra de cuatro tomos publicada entre 1967 y 1968 en la Shonen Sunday de Shogakukan, cuya licencia en España no llegó a trascender a la prensa.

Manhwa en Planeta, un suicidio editorial que no se llegó a producir

A Planeta hubo una temporada en la que le dio por licenciar a mansalva, supongo que lo sabréis. Pero además de todas esas series que dejó colgadas, hay hasta 7 manhwas (manga coreano) que nunca vio la luz, y gracias, porque probablemente habría empeorado aún más la situación de Planeta, a la par que las habrían dejado colgadas junto al resto. Dos de las licencias se supieron gracias a su difusión en medios. Estos son Trauma, de Gwak Baek-Soo, un manhwa de humor para adultos, de 6 tomos editados entre 2004 y 2006 por la editorial Anibooks, y Las Crónicas de Son Goku de Kim Ki-Jeong y Hong Seong-Goon, un shonen manhwa, con cinco tomos en el momento de su anuncio, y que entonces publicaba la editorial Go Books. Las otras cinco pudimos descubrirlas en su día gracias a una web oficial de manhwa publicado a nivel internacional en la que se reflejaban cuáles eran estos títulos. Chronicles, The JarThe Story of Japanese Military Sex Slaves, Lotto Blues y Ciel, un manhwa de Rhim Ju-yeon que comenzó a publicarse en 2005 en la revista surcoreana Daiwon C.I. Ninguno de estos 7 títulos ha visto a día de hoy la luz.

 

¿Y vosotros, os habéis enterado de algún caso poco sonado? En la próxima entrega seguiremos haciendo un repaso por todas esas obras que por algún motivo u otro, a pesar de estar licenciadas, o a punto de caramelo, finalmente cayeron en saco roto. Mientras, dejamos a vuestra disposición los comentarios para que nos comentéis, si queréis, otros ejemplos. También aprovecho para agradecer a @Darkrad_10 su ayuda prestada para elaborar la lista de títulos. ¡Hasta la próxima!




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.