‘Konami’ habla de ‘Suikoden’

Konami habla en Twitter acerca de Suikoden, aunque no siembran la semilla de la esperanza en los fans de la franquicia.

Unos las prefieren rubias, otros morenas, y aunque a mí las morenas hacen que se me derrita todo la verdad es que prefiero a las pelirrojas… aunque no es que haya precisamente muchas. Cuando salgáis con una que no sea de bote ya veréis por qué lo digo. Con los RPGs me ocurre algo similar, unos prefieren Final Fantasy, otros solo tienen ojos para los Tales of, y a mí, aunque los Trails in the Sky hagan que se me derrita todo la verdad es que prefiero los Suikoden… aunque no es que haya precisamente muchos. Cuando juguéis a uno (especialmente los de PlayStation) ya veréis por qué lo digo.

Suikoden y Suikoden II me aportaron no grandes, sino grandísimos momentos en la gris de SONY. Desde entonces tengo a la franquicia en un merecido altar que no se derrumbará ante las modas. Y tampoco se derrumbará por mucho que Konami se empeñe en no darnos otro título que no sea un spinoff para portátiles.

Y no soy el único, no es una corazonada, la comunidad Suikoden es muy grande y no dejamos de suplicarle a Konami que un día de estos nos brinde un nuevo título con 108 nuevas estrellas del destino. Konami ha respondido a los fans recientemente, asegurando que aprecia las sugerencias, anima a seguir a que sigamos hablando de Suikoden y no desistamos en nuestro empeño… peeeeeeeeeeeeeeeeero nos deja con la miel en los labios comentando que por ahora en occidente no hay novedades relacionadas con la franquicia. Cabrones.

Fuente: @Konami

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.