Le pide una cita vestido de Ash Ketchum

Un estudiante estadounidense le pide a una chica una cita para el baile de fin de curso de una manera un tanto original: vestido de Ash Ketchum, de Pokémon.

realistic ash ketchum

Nuestro protagonista es un hombre de los que ya apenas quedan en este mundo. De los que tienen un par de huevos en cada vello público, de los que destilan haters gonna hate por los poros. El chaval se ha ganado el aplauso de su instituto haciendo algo que otros tacharían de “friki“, en tono despectivo. Pero más que el aplauso, lo que él buscaba es el corazón de la chica a la que le ha propuesto una cita para el baile de fin de curso (prom lo llaman por las tierras del Tío Sam). Todo ello a lo Pokémon Style.

La propuesta ha sido de lo más original. Nuestro héroe, ni corto ni perezoso, ha bajado hacia el comedor del instituto vestido de Ash Ketchum para recitarle un poema a su chica y acto seguido proponerle que fuera su pareja de baile.

Charmeleon es rojo

Squirtle es azul

El baile de fin de curso se acerca

Así que te elijo a tí

Acto seguido, le abre a la chica su pokéball (no me penséis mal, cochinotes), la cual contenía en su interior el siguiente mensaje “¡Te elijo a tí! Maxine ¿Quieres ser mi pareja en el baile de fin de curso?” (la palabra prom es conocida por llegar incluso a recoger todo el Quijote). No le hizo falta obtener ocho medallas ni derrotar al Alto Mando, el chaval se llevó directamente un . Todo un ganador que deja a Red a la altura de un pescador de magikarps.

A continuación tenéis el vídeo de la hazaña:

Imagen del fanart que encabeza la noticia: Ahundred

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.