Missingno en ‘Pokémon X Y’ como huevo de pascua

El glitch Missingno de Pokémon edición Roja, Azul y Amarilla está de regreso en las ediciones X e Y para Nintendo 3DS, esta vez como huevo de pascua.

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Los jugadores más veteranos de Pokémon recordarán la existencia del famoso glitch Missingno, un error de programación que en las ediciones Roja, Azul y Amarilla de Game Boy permitía obtener grandes unidades de un objeto (incluso de la Master Ball), criaturas Pokémon con niveles estratosféricos, luchar contra personajes como el Profesor Oak o un esqueleto de Kabutops, e incluso poder utilizar al propio MissingNo como criatura Pokémon. Eso si no se te corrompía antes la partida. Pues bien, este “error” está de regreso en Pokémon X y Pokémon Y, pero eso sí, únicamente como huevo de pascua. Puede encontrarse en la entrada de la Boutique Très Chic, situada en la Avenida Primavera de la parte Sur de Ciudad Luminalia.

Missingno

Tal como se puede apreciar, Missingno solo aparece cuando el fondo de la puerta está oscuro, es decir, durante el día. Por otro lado, no siempre es visible y tampoco se puede interaccionar con él. Para todos aquellos que queráis comprobarlo con vuestros propios ojos es necesario que mováis con cuidado al protagonista en la entrada de la boutique (parte exterior) hasta encontrar una linea de color más claro en la puerta y luego seguir moviéndose para que el ángulo de visión de la  cámara haga aparecer la figura de Missingno. Cuanto menos curioso ¿No creéis?

Aprovecho la ocasión para recordaros la existencia de un problema que tiene lugar en Ciudad Luminalia y que puede llegar a corromper la partida si guardáis la partida en ciertas zonas. A través de este enlace encontraréis más información. Ya es casualidad que el error coincida con este huevo de pascua.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.