Doraemon, desinformación, y cosas sobre la moral

El gato robot "es el demonio"

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No había leído a Santiago Roncagliolo, novelista y periodista en El País, hasta ahora, y me parece una verdadera lástima, porque mi primera toma de contacto con él ha sido bastante mala. Nefasta, me atrevería a decir. Porque hay una cosa a la que nos ha llevado el periodismo más bacanal y desinformado de nuestra era, y es a opinar y hablar de las cosas sin tener la más mínima idea. Creemos, de hecho, que a través de la elocuencia y el buen uso de las palabras podemos conversar sobre todo tipo de temas. Puede que acabemos de buscar sobre el tema en Internet, o que hayamos oído hablar del mismo a algún conocido. Da igual, porque tienes un teclado delante y estás deseando ponerte a opinar.

Es el caso, y a riesgo de equivocarme voy a caer en la misma trampa, de Roncagliolo, que ni corto ni perezoso titula una de sus columnas en El País como Doraemon y la moral. Un texto —aquí lo tenéis— reaccionario que pretende poner punto y final al “buen nombre” de la obra creada en 1969 por Fujiko Fujio.

Me gustaría, por un momento, hacer hincapié en la fecha que acabo de mencionar. Y es que aunque el manga acabara de publicarse en 1996, conviene tener bastante en cuenta en qué momento y en qué circunstancias nace Doraemon en Japón. El dúo de mangakas llegó hasta Doraemon tras el nacimiento de las revistas manga, los apartamentos tokiwa-so y los primeros vestigios de lo que el cómic japonés conseguiría como medio de expresión años después. Llegaba, además, bajo el pretexto con el que se hacía el manga de la época: Entretener a los niños.

El anime de Doraemon —la serie de dibujos animados— que conocemos a día de hoy se estrenaría en Japón poco después, a finales de los 70.

Roncagliolo comienza su texto hablando del odio que siente hacia la serie a la que están enganchados sus hijos, Doraemon. Lo acusa de ser un gato robot del futuro amoral que resuelve con sus aparatos mágicos los caprichos de Nobita, un niño que evita a toda costa hacer los deberes y las tareas del hogar, a la par que es incapaz de hacer frente a sus problemas.

Llegados a este punto, y a riesgo de que alguien no conociera la premisa básica en torno a la que gira la serie, el autor se saca de la manga lo siguiente:

Entre el gato y el niño hay un conflicto: Doraemon sospecha que Nobita no lo quiere de verdad. Tan sólo quiere aprovecharse de sus poderes. Y tiene toda la razón. La lección fundamental de la historia es: “No tomes las riendas de tu vida. Es mejor fingir amistad por alguien que te arregle los líos”.

Cuando leí allá por 2009 que Pocoyó era un peligro para los niños creí haberlo visto todo. Parece que no. Que las falacias están a la orden del día a la hora de hacer acusaciones, lo sabía. Que ahora los periodistas utilizan afirmaciones categóricas para referirse a las series que ven sus hijos en televisión, no.

¿Doraemon sospecha que Nobita no lo quiere de verdad? ¿Fingir amistad? ¿Riendas de la vida de un niño de diez años? Joder.

Cualquiera que haya visto más de cinco minutos de Doraemon seguidos podrá estar de acuerdo conmigo en que eso que escribe Roncagliolo es un poco disparatado. Y sólo hacía falta sentarse un rato delante de la televisión. O yo qué sé, buscarlo en la Wikipedia.

Pero tras el espectáculo de luces, llega la traca final.

Aunque se supone futurista, la familia de Nobita parece del siglo XIX. Al padre le importa un rábano todo, se pasa el día leyendo el periódico, y sólo se dirige a la madre para exigir su cena o quejarse por los fallos en la limpieza del hogar. La madre se ocupa de lavar la ropa y alimentar a los niños, y jamás sale de la casa. Como no puedo creer que sea así siempre, opto por investigar y le pregunto un día a mi hija de tres años.

Primero toca pedir perdón. Roncagliolo sí se ha documentado.

Segundo. Una vez mi padre, que es bien joven, me dijo que en su libro de Ciencias Naturales de primero de BUP decía que en el siglo XXI estaríamos viviendo en la Luna. Las proyecciones de futuro que en los 70 tuvieran Fujiko Fujio tampoco creo que fueran muy acertadas. En cualquier caso, volviendo a hacer hincapié en la fecha de la que data Doraemon, tildar la serie de machista resulta un poco imprudente, especialmente si tenemos en cuenta que por aquella época aún reinaba en España una “monarquía franquista”.

¿Debería seguir emitiéndose en horario infantil una serie en la que la madre no hace otra cosa que rendirse ante las tareas del hogar?

De nuevo, cualquiera que haya visto más de cinco minutos de Doraemon seguidos se habrá dado cuenta de que el papel que se da a la madre de Nobita —que es un mero personaje secundario— es el de madre. ¿Sorprendidos? Sí, la época y convergencia social de la que data la serie de dibujos animados es bastante propicia a encasillar a las figuras paternas en determinados quehaceres. Pero en cualquier caso, las apariciones de la madre de Nobita, como elemento humorístico de la serie, se limitan a regañar al chico por no dar palo al agua.

Porque, como bien explicaba Roncagliolo, la premisa de Doraemon es humorística. Nobita es un inútil. Doraemon su solución. Ya está, no hay más. Su profesor le regaña, su madre le regaña. Pero él tiene un robot del futuro que le permite hacer todo tipo de cosas. Y lejos de enseñarnos moralidades sobre las familias japonesas del siglo pasado, Doraemon nos enseña a soñar. ¿Quién no ha soñado con tener una puerta mágica capaz de llevarnos a cualquier parte del mundo? ¿O un cajón que en realidad es una máquina del tiempo? Además, ¿quién no se ha enamorado de Shizuka? ¿Odiado a Tsuneo por ser un ricachón que sólo consigue atención gracias a sus juguetes caros? ¿O incluso cogido simpatía al matón de Gigante por ser un cazurro sin solución?

La inigualable simpatía de Doraemon, la que me ha acompañado durante tardes y tardes, me ha enseñado a amar a un gato cuyo único propósito es el de hacer de hermano mayor y protector de un chico vago y patoso. Y todos hemos querido ser ese chico vago y patoso, sólo para que ese gato se colara en nuestra casa e hiciera de nuestra vida un auténtico sueño.

Es por eso que no entiendo qué serie ha visto Roncagliolo. Lo digo totalmente en serio, y a sabiendas de que un artículo indocumentado e incendiario es una muy buena forma de conseguir visitas, más aún si su objetivo es el de levantar la alarma social sobre una serie para niños.

Doraemon no tiene mayor pretensión que la de hacer felices a niños que sueñan. Parece que los hijos de Roncagliolo también sueñan, pero él no sabe porqué.




  • Ekeko

    Totalmente de acuerdo con tu artículo. Todo lo que comenta Roncagliolo en el País solo demuestra la falta de conocimiento sobre el tema del que habla, como si hubiera visto más de 2 capítulos completos para empezar a criticar sin razón.

  • KennyB

    Y si los padres se quejan del “machismo” de Doraemon (como bien dice este artículo, en España, en esa época era más o menos así) que hagan que traigan animes “modernos” a España xDD (yo personalmente incluso lo agradecería si quitasen Doraemon por algún que otro anime más moderno)

  • Marxally

    Muy buen artículo la verdad, me ha encantado.
    No se que mal hace esta serie, que TODOS hemos visto de pequeños, pero bueno, a la prensa le gusta meter las narices en temas poco frecuentes para llamar la atención…

  • bikooo2

    Que esperabas de un periodista de un medio AEDE, aunque la verdad me parece muy fuerte que critique así a la serie, que sí que algunos arquetipos de la serie han cambiado con el paso del tiempo, y quizás en los nuevos capítulos que vayan haciendo podrían cambiar las cosas, pero… la serie no es un sinchan para esas criticas, como ese vea a sus hijos viendo dicha serie los niños se quedan huerfanos de padre, además si no te gusta lo que ven tu hijos ponle otra cosa yo que se telecirco o algo de eso que quizás así se eduquen mejor

  • Isor

    Los episodios de Doraemon, al menos en la época en la que yo los veía, seguían un esquema parecido a este:

    – Nobita tiene un problema.
    – Doraemon le proporciona un aparato que pueda solucionarlo.
    – Nobita utiliza el aparato y soluciona su problema.
    – Nobita roba el aparato (lo coge prestado sin permiso) con la intención de utilizarlo en beneficio propio.
    – Al principio le va bien, pero en algún momento las cosas se tuercen y el episodio termina con Nobita en apuros por haberle dado un uso indebido al artilugio de turno.

    De ahí, no sé cómo se deduce que la moraleja de la serie es “no tomes las riendas de tu vida. Es mejor fingir amistad por alguien que te arregle los líos”. Si precisamente Nobita acaba mal por no arreglar los líos por sí mismo…

    • Muchas gracias por el apunte, no lo había mencionado y es cierto que precisamente Nobita siempre acaba mal parado por buscar la vía fácil. ¡Saludos!

      • rtr

        Tambien hay que decir que a veces Nobita utiliza los aparatos para ayudar a los demas (Sobre todo si se trata de Shizuka) e incluso hay historias en las que el invento no es para Nobita, sino para Suneo o Gigante.

  • Pablo Sánchez

    Lo mas gracioso es que la mayoría de las moralejas de Doraemon, es que Nobita siempre acaba mal por abusar o dar un mal uso de los inventos de Doraemon (incluso cuando Doraemon le ha advertido sobre esto), y por intentar tomar la vía fácil en lugar de trabajar por ello. Resumiendo, lo que te enseña que un invento maravilloso sirve para soñar, pero no sustituye el esfuerzo diario, justo lo contrario de lo que denuncia este señor.

  • Chele

    La verdad es que el artículo de Roncagliogo no tiene desperdicio, menuda sarta de tonterías. De todas formas tampoco me posiciono totalmente en el punto de vista del artículo de Manu: a mí jamás me gusto Doraemon. Sí, lo ví muchas veces en mi infancia. Es lo que hacen los niños, ver dibujos, pero jamás me sentí identificado con Nobita, ni me encariñé del resto de personajes. Es más, mi desprecio hacia la inutilidad del protagonista no hizo más que crecer y crecer con los años.

    Una cosa más, el periodista se equivoca una vez más diciendo que la serie es futurista pero sus valores familiares están atrasados y tú, Manu, sólo dices que la visión que pudieran tener del futuro en los 70, difiere con la realidad. Ahora bien, o yo lo recuerdo muy mal o la serie no es para nada futurista, el único que viene del futuro es Doraemon. Aún con todos los artilugios raros, personajes o lugares de otro tiempo que se muestran a lo largo de la serie, su ambientación habitual no es para nada futurista.

    • Entiendo que cuando Roncagliogo se refiere a los aspectos futuristas se refiere a los aparatos de Doraemon o a alguno de los viajes al futuro que se hacen en contados episodios. Evidentemente, mostrar una casa o estilo de vida futuristas en una casa de los 70, tiene poco sentido.

  • Vhsephi Kamiya

    raro que no haya dicho nada de las continuas escenas de shizuka bañándose XD

    en fin, esto demuestra que cualquier persona puede publicar algo siempre y cuando sea una gilipollez

  • Roxa1314

    No deberia sorprenderte este tipo de comentarios, deje de leer el periodico por que la gente se le sube los humos y se inventan muchisimas cosas para, como tu has dicho, ser una noticia incendiaria.
    Es una lastima, de verdad, y encima le pagan por estas cosas..

  • RuwaLL

    pobres padrinos magicos tambien se los va a acusar y timmy turner si que tiene malos padres XDD

  • Mr. Tarde

    ¿Soy el único que coincide con Roncagliolo, el autor del periódico? Está claro que la intención de la serie no es inculcar los valores que cita, que en su humor reside su esencia y que es una serie destinada para niños; pero, joder, hay que abrir los ojos y reconocer que la familia de Nobita está anticuada.
    Al margen de lo que presente cada capítulo, inventos de doraemon aparte, lo que se nos presenta son: niño llorón, vago y caprichoso; madre haciendo “sus funciones de madre” y padre fumador, que sigue los esquemas del típico hombre que no sabe poner la lavadora. Aunque parezca mentira, estos modelos serán los que seguirá un niño cualquiera en un futuro. Y no estoy siendo nada extremista, por muy radical que suene lo que he dicho antes.
    Yo conozco a muchos “Nobitas” (me incluyo a mi mismo), que pensabamos que con un berrinche podría tener cualquier cosa (y hasta bien entrada una edad algunos). Conozco a muchos que esconden sus notas, por miedo a que su madres griten, cuando sus madres realmente comprenden. A muchos que buscan a su Shizuka, cuando la vida no se basa en buscar a tu media naranja, o cuando realmente lo que debería estar buscando es un Tsuneo. Gente que piensa que, por llevar gafas, se pierde belleza; y por ser listo las debes tener loquitas y te irá superguay en la vida. Gente que cree que los gordos son los malos, por ser gordos… Y así, un cumulo de detalles, más o menos típicos, que te aseguro que dejan huella.
    Son por estos argumentos que muchos padres prohiben las películas Disney a sus hijos, e incluso el ver Disney Channel (y con razón muchas veces).
    Con esto no pretendo decir que la serie sea mala, ni mucho menos, pero no puedo negar que la influencia que genera esta serie es mala. Hay multitud de dibujos y animes que sí que han sabido envejecer.

    • chibisake

      Si, eres el único. Porque te has limitado a repetir lo mismo que dice el periodista, sin aportar nada nuevo.

      Doraemon no es una serie exclusivamente infantil, es una serie familiar que tira más por los derroteros de inculcar valores que por los del humor, que también lo tiene y no en pocas cantidades. Además, hace algo muy preciado: acercar a los niños a la ciencia, cosa que otras series, que tratan a los niños como si fueran bobos, no hacen.

      El periodista autor del artículo comete el peor de los errores como padre: dejar que la televisión eduque por sí sola a sus hijos en lugar de acompañarles y tratar de trasladarles los mensajes correctos. Si dejara atrás prejuicios y se molestara en apreciar los mensajes que de verdad transmite la serie, quizás el propio periodista llegaría a aprender que los “dibujos animados” no son solo para niños, ya que detrás se esconden adultos que trabajan en la serie, sino ANIMACIÓN que une a padres y a hijos, donde los primeros han de invitar a los segundos a que analicen y valoren la serie, y corregirles en los casos donde hagan un mal análisis o donde no hayan captado los mensajes que se pretendían transmitir. De otro modo estás haciendo lo mismo que si dejaras a un niño en medio de una ciudad que nunca ha visitado con la única ayuda de un mapa, pero cometiendo el error de no haberle dicho previamente cómo se lee un mapa y cómo orientarse a través de él

      Cada vez que Nobita es avaricioso y vago el episodio siempre acaba de la misma manera: torciéndose y volviéndose en contra del protagonista. Sin embargo, cuando da un pasito hacia el frente y decide esforzarse en hacer las cosas por sí mismo, ya sea estudiando o haciendo frente a la dificultad que se le presenta, es cuando el episodio acaba en final feliz. Por tanto la serie sí inculca unos valores muy importantes, no muy difíciles de analizar salvo si estás cegado por los prejuicios. El mundo no es como lo pintan en Peppa Pig, y los niños son todo menos bobos. Es por ello que Doraemon juega con ventaja: pone sobre la mesa la maldad inherente al ser humano, que también reside en los niños, y te transmite el mensaje de que, sin esfuerzo y sin trabajo, todo lo pierdes en un plazo corto de tiempo, o incluso se te puede volver en contra.

      Luego tenemos la falacia de los estereotipos del padre y la madre. (Que, por cierto, ahora me entero de que fumar es un estereotipo negativo sobre la familia). Estamos ante el mismo caso que el de Shin Chan. ¿Sabes por qué? Porque en Japón, las familias de clase media están formadas por padres que trabajan para empresas de sol a sol, que llegan por la noche a casa y que tan solo descansan los domingos, día que emplean para descansar o a jugar con los niños. Por tanto, aquí el periodista ha sido bastante malicioso, probablemente movido por los prejuicios que tiene hacia la serie, intentando dar a entender que la serie transmite una actitud del padre machista y una mujer que es la típica “ama de casa”, cuando no se debe más que a diferencias culturales. Por otra parte, Doraemon, dentro de la fantasía, también busca transmitir la realidad de un mundo, de una sociedad. Que las niñas jueguen con muñecas no es malo, tampoco lo es que los niños jueguen al deporte. La inmensa mayoría de los niños son así incluso en nuestra sociedad, por lo que el episodio del cambio de sexo es hipocresía pura y dura. ¿Por qué no se acuerda de que la hermana de Gigante se aleja de las casitas y las muñecas para mostrarnos la figura de un personaje infantil de sexo femenino que en lugar de muñecas gusta de soñar con ser dibujante profesional? Desconocimiento y prejuicio.

      Apuntaré uno de los detalles más importantes de la serie, que el periodista se ha encargado de omitir: Doraemon es un robot defectuoso, sin orejas, que nadie quiso hasta que llegó el nieto (creo que era el nieto) de Nobita y lo adoptó, sin juzgarle por su aspecto. Doraemon es un personaje imperfecto que ayuda a crecer y a madurar a Nobita, por su bien y el de su familia. Moraleja: No importa que no seas perfecto, siempre habrá alguien que te necesite.

      Otro de los valores que se transmiten en Doraemon: Llega un punto en la serie (y creo que también en alguna película) en la que el gato cósmico ve que Nobita ya ha madurado y no lo necesita. Y por ello se va, o eso parece. Finalmente la cosa acaba en que Doraemon regresa porque, pese a que Nobita haya podido madurar y aprender lo sigue necesitando. ¿Qué se aprende de esto si no somos maliciosos? Que por mucho que avancemos en la vida, por mucho que alcancemos la madurez, la perfección y la independencia, siempre necesitaremos a nuestros amigos, a nuestra familia.

      Quizás, el valor más importante de todos los que transmite la serie sea el siguiente: En la actualidad no podemos viajar al pasado para enmendar nuestros errores, es por ello que hemos de aprovechar el presente para dar lo mejor de nosotros mismos y así poder cambiar nuestro futuro.

      Esto da para un artículo ocho veces más extenso. Doraemon ha recibido numerosos premios y reconocimientos por los valores que transmite, por ser parte de una cultura y por aportar su granito de arena a la ciencia, aunque sea desde una base de fantasía. Doraemon se muestra como ejemplo en las escuelas. Y Doraemon es embajador del anime en el mundo por los valores que transmite. Ningún prejuicio y ningún periodista desinformado podrá eclipsar todo esto.

      Por otra parte, te digo que en el párrafo “yo conozco a muchos “nobitas”….. que te aseguro que dejan huella” te has lucido pero bien, con frases como “gente que cree que los gordos son los malos, por ser gordos”. Algo que no he escuchado en la vida y que ni mucho menos se persigue en la serie. Las personas y los personajes gordos han sido siempre objeto de mofa en la vida real y en las películas de imagen real occidentales, y se les asocia con personas bonachonas. Por tanto no sé de qué manga te habrás sacado eso, pero cambia de jersey que lo tienes descosido. Ya ni hablar de que Gigante no representa a ningún gordo, y la serie no transmite ningún tipo de valores, ni positivos ni negativos, al respecto. Gigante es el personaje fuerte, físicamente hablando, de la serie.

      • Mr. Tarde

        Lo primero, las aclaraciones. Decir que SÍ que me he equivocado cuando he dicho “gente que cree que los gordos son los malos, por ser gordos”. No quería que se entiendiese de la manera que la has expuesto y por ello pido perdón. El término “fumador” lo he achacado al padre de forma negativa porque lo asocio a la imagen más “DonDrapera” de él (típico padre de familia en los años 60, ya os imagináis). Lo elimino también, pero me mantengo en que seguro que no sabe poner la lavadora.

        Ahora, los hechos.

        Primero, lo de no aportar nada con mi comentario lo dudo mucho. Esencialmente, demuestro que hay más personas que piensan como él y, además, añado el ejemplo de las películas de la Walt Disney. La próxima vez que no queráis comentarios contrarios al artículo dejadlo reflejado al final, porque no me parece correcto que después de que uno se haya estado estrujando la cabeza para hablar, se le conteste con “Si, eres el único”.

        Decir que, a mí, como prejuicio, sería verla como una serie infantil apta para que un niño de 4 años la entienda. Es cuando te pones a ver la serie cuando te pones a analizarla y es cuando saco mi conclusión de arriba. No es desconocimiento, es un análisis desde otra perspectiva.
        Como he dicho arriba, quiero mantener el argumento de los inventos de Doraemon aparte, marco general de la serie, que sabemos que cuando hace algo mal es malo y cuando hace algo bueno es gratificante. Yo me he querido centrar en los personajes, transfondo y relación con los demás.

        Diferencias de culturas, al igual que en Shin Chan. Pero que yo recuerde, Shin Chan, con lo malo que puede sacarse del anime (al igual que a todo), lleva el círculo de “No recomendada para menores de 7” (o para 12, creo ponían los dos en la época de Cartoon Network).

        Que Doraemon es superreconocido es innegable. Que tiene sus fallos también es innegable. POR SER RECONOCIDO NO QUEDA EXENTO DE CRÍTICA.

        Ni que decir tiene que hablar sobre la hermana de Gigante, cuando yo solo la he visto una vez de manera casi anecdótica, no me parece falta de desconocimiento. Hipocresía sí que me parece que olvidar, al margen del sexismo marcado, otros detalles como Gigante, al que le obliga su madre a trabajar, o Shizuka, que también es obligada a aprender a tocar música.

        Saludos.

        • Mr. Pronto

          Pero a ver, ¿tú que te has fumado? Si solo has visto una vez a la hermana de Takeshi, ya quedas fuera de cualquier crítica constructiva hacía la serie: no la has visto suficiente ni parece que hayas crecido con ella. Seguramente la empezaste a ver ya con cierta edad y eso hacía que la analizases de forma extraña. Si no es así, algo va mal, chaval.

          Por supuesto que nada queda exento de crítica, siempre que esta tenga sentido. Cuando ves que se te acaban los argumentos traes al tema la Disney, que no viene al caso.

          Ningún niño seguirá el modelo del padre, por favor… los niños apenas se fijan en ese personaje SON NIÑOS, no están pensando en como serán cuando sean padres. Esto me confirma que no has crecido con la serie o que nunca la viste de pequeño.

          ¿Es malo que a un chaval le guste una chica? Definitivamente te debes haber educado de muy mala manera, lo siento por ti. Lo único malo que podríamos sacar es la obsesión excesiva del protagonista para con Shizuka (pero precisamente Nobita, por lo general, NO es un ejemplo de lo que está bien y eso queda patente cuando ves la serie). “Cuando realmente lo que debería estar buscando es un Tsuneo”? O me estás diciendo que lo que tiene que hacer Nobita es hacerse coleguita de el niño rico (MAL) o sencillamente no conoces a los personajes y no tienes ni idea de lo que hablas, confundiéndolo con Dekisugi (extrañamente Dekigusu para el doblaje castellano :S).

          Encima te incluyes como un Nobita, y para colmo echas la culpa (en parte al menos) a la serie. Hay que estar mal de la cabeza para que Doraemon te influya de esa manera.

          Y cuando hablas de prohibir ya te retratas del todo. El típico que le da la culpa a los videojuegos.

          Realmente lo siento por ti y la educación que hayas tenido, que me temo no ha sido la adecuada. Y por favor, no me contestes al “¿tú que te has fumado?”, es tan solo una expresión, no te sulfures, que te veo venir.

          • Mr. Tarde

            Mr. Pronto, ¿me estás diciendo que, solo con la hermana de Takeshi se pueden suplir toda esos valores incorrectos que va acumulando la serie? Recuerdo que estará desde los años 70 hasta hoy, y se ha mantenido intacta durante todo este tiempo. Creo que conozco bastante el anime para poder opinar sobre él, independientemente de los años que lo haya visto o si he crecido con él.

            El ejemplo de las películas Disney lo he puesto porque creía que lo entenderíais (no hay cosa más machista que las princesas disney -si tienes curiosidad, busca el análisis de la película Blancanieves y los siete enanitos, que muy colorido todo, pero el asunto es más turbio de lo que se piensa-). Doraemon y las pelis disney tienen un público GENERAL común: un público infantil, sin importar ni el origen ni estilo de la animación. Como los dos van a venir a lo mismo, a entretener a los más pequeños, los comparo.

            Otro ejemplo, más cercano al mundo del anime de influencia sobre los jóvenes sería Bobobo -cabe decir que adoro Bobobo-, que fue cancelado en el capítulo 80 o por ahí debido a las quejas de los padres del comportamiento de sus hijos. No se puede negar que los dibujos animados (sean o no anime) influyen, para bien o para mal. Es otro estilo, es más adulto, pero muestra el poder que tienen estas cosas.

            Lo del amor de Nobita por la chica es obsesivo, y no se corrige en ningún momento de la serie y cuando Shizuka está con el amigo listo él siente celos de ella. Este esquema de episodio se habrá repetido en muchos capítulos. Y yo, sinceramente, un chaval que te muestra que los celos son el comportamiento idóneo cuando está tu chica con otro, pues no, oye.

            Lo de “cuando realmente lo que debería estar buscando es un Tsuneo” me refería a la homosexualidad, cada vez más aceptada, como algo que podría hacerse ver en una serie de tantos años y de carácter tan universal. Lo he dicho en ese parrafo como algo que podría cambiar. Por año pasado, lo veo más presente (en la película de Paranorman se ve, si te sirve de ejemplo).

            Cosa muy distinta son los videojuegos, que los defiendo a capa y espada, alguno de los cuales casi no ven la luz por ser demasiado violento o grotesto. Un mundo aparte que merece un análisis aparte.

            Afortunadamente, he recibido (y que seguiré recibiendo hasta que me vaya) una buena educación de unos buenos padres, profesores y amigos; educación que me ha enseñado a documentarme lo mejor posible antes de hablar, a defender mis ideales y de no recurrir al insulto para convencer de mis pensamientos. Al igual que eso, también me han enseñado a retractarme cuando no tengo razón.

            Saludos.

          • Mr. Tarde

            Quiero aclarar que no quiero decir que Nobita sea homosexual.

          • Mr. Pronto

            Si no has crecido con ella no puedes opinar sobre la influencia que tiene dicha serie sobre l@s niñ@s, pues es algo que desconoces por completo y que estás dejando en claro con cada comentario. Punto y final.

          • Mr. Tarde

            Si he dicho que he conocido a varios Nobitas, que yo me incluyo como un ejemplo de Nobita cuando era un mocoso, será porque conozco la serie y he visto su influencia en las personas. Conozco varios caso de los millones que habrán visto el gato cósmico, pero que los conozco.

            Y no conocer la serie no me debería privar de dar mi opinión sobre un tema. Internet es un lugar público y cualquiera puede dar su punto de vista, indiferentemente de la situación de cada uno. ¿Que puede tener más o menos razón para ti? Muy bien, pero no es motivo para vetarlo de dar su voz en un debate.

            Saludos.

          • chibisake

            Sí, bueno, muy educado no se te ve cuando más arriba me llamas hipócrita y te sacas de la manga una falsedad como una catedral

        • chibisake

          “La próxima vez que no queráis comentarios contrarios al artículo dejadlo reflejado al final,”

          Esta falacia te la acabas de sacar de la manga porque no sabes qué contestar y demuestra perfectamente que no aceptas que se abra el debate más allá de tu opinión o que se te rebaja todo lo dicho.

          Si de hipocresía hablas, aplícatela intentando ningunear el argumento de la hermana de Gigante e inventándote que a Shizuka la obligan a ir a clases de piano. Si de hipocresía hablas no intentes ahora llevar la conversación por el camino de “doraemon no es perfecta” cuando ese no es el debate, sino el hecho de que un periodista haya expuesto la serie como “el mal”, cosa que se aprecia no sólo de su texto, sino también del Tweet que escribe para dar voz al escrito.

          Si nos ponemos talibanes todo tiene sus “pero”, y su lado malo, pero eso queda lejos, muy lejos, del propósito de la serie y de lo que está logra en familias donde los padres no dejan que la tele eduque a sus niños, sino que se sientan junto a ellos a explicarles lo que cada cosa quiere decir.

          • Mr. Tarde

            Yo creo que mi visión ha quedado muy clara. Más hechos podría poner, pero quedan en vano.

            Me gustaría que me aclararas en qué parte de la exposición falto respeto, en qué parte de mi exposición te llamo hipócrita y en qué parte he mentido (supongo que te referirás a lo que comentas del piano de Shizuka).

            “La próxima vez que no queráis comentarios contrarios al artículo dejadlo reflejado al final”. Esto lo he puesto a que no me ha parecido tu contestación la más adecuada, la cual me ha parecido hasta provocativa. ¿Causa de un calentón? Pues sí, cuando las cosas o se malinterpretan y te parecen agresivas.
            Y el debate está más abierto que nunca, fruto de él han sido los testamentos que he escrito.

            Acepto cualquier crítica y forma de debate, y ahora buscaré lo de la hermana de Gigante…

            Saludos.

          • chibisake

            “Hipocresía sí que me parece que olvidar, al margen del sexismo marcado, otros detalles como Gigante, al que le obliga su madre a trabajar, o Shizuka, que también es obligada a aprender a tocar música.”

            Y ya que me permites recordarte nuevamente que los análisis, extraídos con pinzas y cogiendo solo lo que nos interesa, puede dar como resultado que la serie más inocente sea producto del demonio.

            ¿Sexista, dices? Quizás el hecho de que niños y niñas jueguen juntos, que Shizuka quede tanto con niñas en su casa como con niños, que Doraemon recurra cada vez que se le vaya todo de las manos a un personaje femenino (robot, pero femenino al fin y al cabo) y que el hecho de que la madre sea tan marimandona con Nobita se debe básicamente a que no quiere que su hijo acabe como ella (en un episodio, donde viajan al pasado, se descubre que ella también era de malas notas). Y hay más ejemplos junto al que ya te comenté antes, el de la hermana de Nobita. Y ya que hablamos de la madre, no es la única que riñe a Nobita, también lo hace el profesor, que aparece en la mayoría de las ocasiones malhumorado, pero por el bien del niño

            Todo los análisis parciales que se hacen son a raíz de que la serie de animación presenta intencionadamente a personajes que no son perfectos. Absolutamente todos los personajes de la serie tienen sus puntos positivos y negativos, y a raíz de ahí se explotan diversas moralejas y enseñanzas de cara a los niños. Como ya comenté, esto también se debe a que en el mundo real todos somos así, y a mi me parece perfecto que en una serie se trasladen rasgos propios de los humanos de carne y hueso, porque nos enseña a que no siempre hay que juzgar a la gente por las apariencias, y que siempre es bueno dar segundas oportunidades a quienes lo merecen. Sin embargo, como una serie que recurre continuamente a mostrar varios elementos y transmitir ciertos valores, es normal que muchas veces se reseteen los personajes (Un malhumorado Gigante que demuestra tener corazón vuelve a ser un cascarrabias en el siguiente episodio; un Nobita que estudia y valora las enseñanzas de Doraemon hace el vago en otro episodio, etc.). Y se aprovecha esto para mostrar que hay que ser perseverantes en nuestras metas y no descuidarse o rendirse.

            Por otra parte, desde que la serie se estrenó, se han vuelto a producir, y en varias ocasiones, numerosos episodios, adaptándolos a los tiempos que corren y eliminando rasgos que podrían considerarse negativos. De hecho los episodios más recientes (ya apenas se ven los viejos en Boing) añaden aún más trasfondo a los personajes. Sin embargo hay algo que no se puede cambiar, y es el reflejo de una sociedad. Los padres beben birra y alcohol, algunos fuman frente a los niños ¿Por qué un retrato animado no puede trasladar esto si los niños lo ven a diario incluso en sus familias? ¿Por qué considerar sexista o machista que una madre esté haciendo las tareas de casa cuando muchas familias japonesas tienen a los padres trabajando 10-12 horas diarias en oficinas fuera de su ciudad y solo descansan los domingos? ¿Por qué no se fija en que el padre es fiel retrato del hombre de pueblo que de niño trabajaba en campos de arroz y que vivió las calamidades de la II Guerra Mundial y compartió techo con un estricto padre? (cosa que se ve en otro episodio). Eso, como dije antes, se basa a la desinformación y el prejuicio que lleva a esta, por no querer ser objetivos y poder analizar todo de una mejor manera.

            En Doraemon hay mujeres marimandonas, mujeres comprensivas e inteligentes, hombres marimandones y hombres comprensivos e inteligentes. Porque al fin y al cabo estos rasgos no son propios de un sexo u otro, sino que va ligado a la personalidad de las personas, y esto es lo que se ve en la serie, un reflejo de la sociedad. Si a la diversidad se le llama sexismo que baje Buda y lo vea. Basta ya de flanderismos.

            Me da la impresión de que el periodista se ha “documentado” (él dice que lo ha hecho, cosa que pongo en duda), no revisionando los epiosodios, sino a través de wikipedia y otras wikis donde se proyecta una imagen resumida e inexacta de los personajes. Y lo digo porque en estas páginas la madre de Nobita no aparece precisamente bien parada en cuanto a su descripción, contando con descripciones en ocasiones machistas.

          • Miki

            A ver… Vale que Doraemon es una serie muy buena, con la que todos hemos crecido y yo mismo cuando me aburro y lo pillo en la tele me pongo a verlo, pero de ahí a decir que los roles que ejercen los personajes son de lo más modernito y nada sexistas…
            Una cosa es que te guste mucho y un niño no tiene por qué quedar marcado por los roles que ve en Doraemon (que si, como bien dices, se recurre a Doremi cuando algo se pone feo, la madre no solo limpia y se subordina a su marido) pero es que nadie está hablando de machismo, sino de sexismo.
            Que conste que a mi me encanta la serie y si tuviese hijos les dejaría verlo porque yo he crecido con esa serie y no he salido tan mal (creo xD) pero es verdad que a veces es algo excesivo cómo sexualizan a veces a Shizuka, mostrando sin venir a cuento cómo se baña por ejemplo (y esto lo vi en un capítulo hace 3 días o asi eh xD) que no digo que el niño que lo vea vaya a sacar nada de eso, eh, porque al fin y al cabo es un niño pequeño y en esas cosas no se fija, pero si es verdad que enseña unas pautas de comportamiento o muestra unos roles que el niño puede (o no, depende de la influencia que tenga en el/ella la serie) simular o asimilar como roles o conductas normales. Y estudio psicología, podéis negarlo lo que queráis, pero las cosas son como son.

            Dicho esto, pues mi opinión es que el anime se podría haber actualizado un poco en algunos aspectos, no obstante, no creo que sea una mala serie ni tenga una moral mala (puesto a que creo que el principal objetivo de la serie es enseñar a los niños capítulo a capítulo que ser un vago e intentar escaquearte de los problemas solo te trae mas problemas y malas consecuencias) de hecho yo la sigo disfrutando a veces y no creo que sea una mala influencia para los niños (aunque si opino que los roles, esquemas y eso podrían ser más variados a veces e incluso actualizarse)
            Pero vamos, mi opinión vaya, no me saquéis los ojos si os molesta algo de lo que he dicho :)

          • chibisake

            No recurramos a las falacias de colegio en plan “es que te gusta mucho”, y menos si dices que estudias lo que estudias porque te desacredita. Por otra parte la figura de los padres la he explicado perfectamente y aquí no hay estudios que valgan: el padre llega a casa de madrugada por temas laboralesy los domingos libra. Figura del salaryman japonés.

            Estudiar algo no implica nada por cierto. El estudio está al alcance de cualquiera y observar patrones de comportamiento e influencias es algo al alcance del que se molesta en observar.

            Todo lo que expones, como ya he dicho, se puede deber si sacas de contexto la realidad de un producto que es reflejo de una sociedad, de unos personajes con sus cosas buenas y sus cosas malas. Y también si haces que la televisión haga de tutor en lugar de explicarle al niño lo que ocurre.

            D’artacan, David el Gnomo, Willy Fog. Si nos ponemos, cualquier serie infantil puede transmitir mensajes que los niños pueden tomar como conductas normales, e incluso simularlas. Por otra parte, me parece una memez, y lo digo sin acritud, que intentes decir que “un niño pueda simular algo de Doraemon”.

          • Miki

            Solo he inferido eso como una posibilidad, dado a que realmente parece que te lo tomas como algo personal (mucho). No creo que eso me desacredite en absoluto, pero bueno.. Tampoco me importa.
            Y obviamente con simular algo de doraemon no me refiero a los inventos ni nada por el estilo, sino a sus actitudes o su forma de actuar según que contextos.

            Pues que quieres que te diga, el otro dia (y el dia siguiente) viendo los capítulos de doraemon me parecía que había cosas sexistas (a mi) no te pido que coincidas ni nada por el estilo. No se, a lo mejor es que yo soy un poco extremo y veo sexismo, sexualizacion de cosas que no deberían ser sexualizadas y heteropatriarcado en todos lados.
            Pero vamos, tampoco voy a intentar convencerte, si lo quieres ver bien y si no, pues también. Es tu opinión e independientemente de que coincida o no, la respeto (cosa que creo deberías hacer tu también y bajar un poco los humos cuando respondes. O a lo mejor no porque también son imaginaciones mías, no se)

          • chibisake

            Reconozco que soy bastante directo y se me suele malinterpretar cuando alguien no me conoce. Te pido disculpas si te he molestado, no era mi intención, pero cuando debato suelo prescindir de florituras.

            Por poner un ejemplo más, citas a Shizuka bañándose. Creo que en las nuevas adaptaciones estas partes han sido suavizadas o quitadas. De todos modos no lo veo malo a ojos de niños. Yo crecí con la teta de Sabrina, con Rafaela Carrá mostrando las domingas en horario infantil debido a reposiciones, con las tetas de Bambú en Ranma y con las tetas de este cuando se transformaba en chica. Y más allá de la picardía por descubrir la figura del sexo femenino no ha tenido ninguna otra influencia sobre mí.

            Por otra parte, esto no solo se aplica a Shizuka, también Tsuneo, Gigante y Nobita en alguna que otra ocasión quedan así. No se les da ningún enfoque más allá del cómico.

            Sobre lo del heteropatriarcado, hombre, no sé si serás consciente de que la serie es reflejo de la familia media japonesa. En toda sociedad la mayoría de matrimonios son heterosexuales, y si la serie se centra en intentar que los niños estudien, tomen decisiones responsables, no sé por qué algo así debería ser estrictamente mostrado.

            Yo te puedo buscar sexismo en David el Gnomo si quieres ¿Por qué la mujer se queda todo el día en la casa? ¿Es eso sexista? ¿Transmite valores erróneos que David se pase el día fuera de aventuras y que la mujer esté en casa y sea el personaje “comprensivo, cariñoso y débil”? Creo que estas cosas nunca se han sacado a relucir por una simple cuestión: es sacar las castañas del fuego y descontextualizar. Muchas veces aplicamos la visión del adulto al niño, cuando el niño, sin ser tonto como parecen creer en otras series, hay cosas que no comprende.

            Estas series están hechas para verse en familia, no solo por niños, y que los padres puedan explicarle las cosas a los críos. El problema es si el padre termina de comprender la serie, o como pasa con este señor, no se entera de nada y ve que Doraemon es el demonio.

    • Vhsephi Kamiya

      que parte de “Doraemon es una serie que muestra el Japón de los años 70” no has entendido?

      ¿Acaso has visto en algún capítulo que a Nobita o Tsuneo jueguen con una PSP Vita, 3DS o PS4? Hasta en los capítulos modernos que se han ido haciendo desde el 2006 cuando aparece una consola que Tsuneo catáloga de “nueva generación” son juegos de cartucho tipo la Snes o la Megadrive.

      Al contrario que otras series como los simpson, donde sus personajes no envejecen pero si que van acoplándoles los últimos avances tecnológicos, mantienen la esencia de lo que era el manga y las ideas de los años 70.

  • hyoga33

    Mayoritariamente…¿a quien va dedicado los periódicos? ¿Tu crees que se van a parar a leer un articulo que hable de Doraemon? No va a tener repercusión total ninguna. Tengo 27 años y me encanta Doraemon. Tengo un peluche, una figurita de su cabeza llorando y un disco doble de musica jejeje

    • chibisake

      Una serie popular entre niños. Niños que tienen padres. Padres que leen periódicos y se preocupan por sus niños. Padres que reciben un mensaje negativo basado en el prejuicio y la ignorancia: Junta todo eso y me dirás si se pararán o no a leerlo.

      • Shin95

        Eh, la verdad es que no creo que muchos le hagan caso al “buen hombre” que no tiene ni idea de lo que habla…
        Estoy seguro que muchos padres han visto más Doraemon que él y sabrán que no tiene nada de malo.
        Doraemon lo hacen en horario infantil, normalmente los padres no prohíben ver algo que hacen en ese horario, excepto series puntuales…

  • _-H-_

    Otro intento más de demonizar el manga/anime y van…

  • Muchas gracias por tu artículo, me ha parecido sensacional.

  • Howl pendrive

    Lejos de que Doraemon no dehe de ser una serie barata, tradicional y a ratos odiosa, coincido casi plenamente con tu artículo, verdades como puños.

  • Ale

    Futurista? Futurista es Doraemon pero, que yo sepa, la serie no transcurre en ningún mundo futurista. Se nota que este señor se toma el documentarse muy en serio.

    Creo que poca caña le habéis dado para la basura que es el artículo. Ya veréis cuando este hombre descubra Zipi y Zape, le da para dos artículos, uno por niño.

    • chibisake

      SI, bueno, y espérate a que “descubra” a Ofelia en Mortadelo y Filemón, serie con la que han crecido numerosos padres e hijos que a su vez también han sido padres.

  • kaji

    Otro graciosete que se ha quedado sin temas para llenar páginas de ese periodicucho y va y la toma con Doraemon. Con una serie que refleja como pocas la vida de la familia japonesa (Shin Chan también, pero a lo bruto) y que precisamente busca divertir y además dirigida a un público que ve esas situaciones en casa todos los días.

    Este cenutrio (por no decir otra cosa) no se ha parado a pensar ni un momento en el contexto de la serie y quizá debería pasar unos días en un hogar japonés de verdad. Claro, que entonces hablaría del clan Yamaguchi, del karoshi, de la prostitución infantil y del porno…

  • Locolin

    Yo me pregunto si se vio ya no un capítulo entero, sino una de las 2-3 historias que tiene por capítulo entero, ya que siempre que Nobita abusa de las capacidades del cacharro de turno la cosa le sale mal y acaba peor que al principio.
    Además, Doraemon no es futurista, está ambientado en el Japón de la época pero con un robot que si que viene del futuro.
    Resumiendo, que el periodista es de los que ponen la tele a sus hijos y se olvida del tema, en vez de verla con ellos, o mejor aún, jugar con ellos, leerlos algo y esas cosillas que se hacen cuando los educas

  • Padrino del anime

    A mí personalmente no me gusta Doraemon. Pero lo que dice este periodista es una total y completa chorrada.
    Primero: Esta serie nos enseña que Nobita debería esforzarse más, nada más ver como acaban la mayoría de los episodios, con él recibiendo una lección por usar mal el aparato de Doraemon (que encima se lo coge sin permiso, otra lección más: pide permiso, niño)
    Segundo: La visión familiar se basa en la de la época. Pensemos. 1969. Y ahí lo dejo todo (saquen conclusiones)
    Tercero: Al menos esta serie nos deja soñar (a los niños sobre todo) no como la mayoría. Así que al menos sé agradecido.
    Y lo peor es que por culpa de la ignorancia de algunos, se tacha al anime y manga, así como videojuegos de una mala influencia. Y luego no se quejan del Sálvame o esas cosas… Anda e infórmense, malditos ignorantes de pacotilla.

    • javiertoti

      He visto suficiente Doraemon para asegurar que Nobita es un patán, un pusilánime y que tiene menos luces que un barco pirata. En ese sentido no es un ejemplo de empoderamiento personal o responsabilidad, no toma las riendas de su vida , y casi siempre espera que Doraemon le resuelva la papeleta. Es cierto que su egoísmo y holgazanería le suele pasar factura pero no creo que sea muy pedagógico ver una infinidad de capítulos en los que una persona además de terca y necia nunca escarmienta de lo que le ocurre.

      Creo que se educa mejor con ejemplos en positivo, pero claro, una serie sobre un niño responsable y que sea valiente en la vida no tendría mucha audiencia porque va en contra de la propia naturaleza humana. Está bien jugar con la travesura, la rebeldía y la imaginación pero es que Nobita es un pringao de manual, a mí me desespera. Con todo lo maleducado que es SinChan tiene mil veces más resolución y chispa que él.

  • chichi

    Eso es como si no hay que ver dragon ball porque chi chi esta siempre cocinando o con las tareas del hogar y goku no lleva dinero a casa. Venga vamos….

  • Borsalino

    Sí es cierto que Doraemon transmite un mensaje de “escaquéate a la mínima y pásate el día haciendo el vago”, pero no creo que eso influencie a los chavales, pues Pokémon también transmite que no importa cuanto te esfuerces pues siempre habrá alguien mejor que tú, y no veo a ningún chaval dejando los estudios o el deporte por ese motivo.

  • Mr. Pronto

    Acaban de echar un episodio en Boing que en si mismo se basta como réplica. Hormigas se llamaba, según la info. Nada más que decir.

  • Hari89

    Yo oigo mucho en bocas de padres eso de…”no me gusta que vea esos dibujos japoneses raros”, por ese maldito prejuicio (que también se dió en mis padres). Eso si, las moster high y ese tipo de dibus sexistas a más no poder, no hay problema.
    Y respecto a lo de la madre de nobita, pues tampoco me parece tan alejado de la realidad, por mucho que la serie se ambientara en otra época, el papel de la mujer en Japón (y muchos otros países) tampoco es que haya cambiado mucho.
    Aplaudo que todavía haya gente que que saque a la luz artículos tan nefastos de este tipo de pseudoperidistas, que pa colmo se las dará de profesional.

  • bikooo2

    XD en RP2 os habían copiado la idea de escribir sobre esto, pero parece que se han arrepentido o lo están rehaciendo y ya no esta disponible

    • chibisake

      Ya nos han comentado, y iba a comentar aquello de que bueno, no tendría por qué ser necesario una copia porque cualquiera puede opinar. Pero viendo que el autor es el sinvergüenza del administrador, que estando allí nos ocultaba que pillaba las fuentes y muchas ideas de Misión Tokyo, mas diversas canalladas que han hecho a DC, no tengo duda alguna de que era una copia descarada que, o bien retocarán, o bien dejarán para corregir y modificar.

      • bikooo2

        de todas formas entrando a la cache de google lo podías ver si sigues el enlace m gusta más como os quedó a vosotros, en fin

  • Ashran Queratzan

    AEDE masterrace wins again

  • Sara Wagasa

    Me ha flipado la forma de documentarse que tiene este hombre, la verdad es que su opinión valdría algo si hubiera visto buena parte de la serie y si se hubiera informado un poquito más, pero, visto lo visto, no merece la pena prestarle atención a semejante personaje.

  • chibisake

    En un episodio reciente, Nobita forma un equipo de béisbol formado por chicas. Al tratarlas cómo inútiles y no aplicar refuerzo positivo al final acaba expulsado por su trato negativo hacia la mujer. Luego que Doraemon es machista y todas esas chorradas.