‘Xenoblade Chronicles X’, Dolls y funciones de red

Aún no tenemos pezones luminosos, me temo

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No hace mucho del último webcast de Xenoblade Chronicles X, lo nuevo de Monolith Soft para Wii U. ¡Y vaya que si vino cargadito de información! En esta ocasión los protagonistas fueron las Dolls (véase: los mechas del título) y las funciones de conectividad en red.

Sin más dilación, ¡es hora de desgranar!

Dolls

Xenoblade Chronicles X tendrá tres tipos de robots gigantes: el ligero (poco HP, pero muy ágil), el pesado (difícil de controlar, pero con toneladas de puntos de vida y defensa para compensar) y uno que servirá de término medio. Eso, evidentemente, es una categorización a grosso modo, ya que encontraremos una gran variedad de modelos, cada uno con sus características únicas. Por ejemplo, los de tipo Urbano podrán transformarse en motocicletas capaces de derrapar en carretera, aunque otros estarán mejor adaptados a distintos tipos de terreno.

Además, podrás añadirles un complemento para volar más adelante, lo que te permitirá explorar New Los Angeles con mayor libertad. Eso sí, mantén un ojo echado a la barra de combustible, porque quedarte sin él a mitad de vuelo te hará precipitarte contra el suelo. Así que adelántate a la situación y compra lo suficiente antes de salir de expedición en la capital.

Podrás tener varias Dolls en tu poder, pero son caros. Y además, los monstruos podrán dañarlo lo suficiente como para destruir sus piezas (de la misma forma que nosotros podremos deshacernos de sus extremidades). Por suerte, al hacerte con uno de esos robots puedes contratar un seguro que nos permitirá reemplazar hasta cuatro ocasiones el componente roto. A partir de la quinta, tendrás que abrir la cartera, así que ve con cuidado.

El combate a bordo del mecha será muy similar al que puedes realizar a pie. Ataque automático (que se llevará a cabo con las armas de mano) y Artes variadas con el resto de piezas, como las armas de brazo, espalda, pecho u hombros. En función de su posición serán más o menos poderosas y contarán con una recarga más ligera. También podrás modificar la armadura para dar ciertos bonus a nuestra Doll.

Podrás encontrar dichos elementos en multitud de tienda a lo largo y ancho del juego, pero no todas estarán ahí. Las “súper armas” requerirán que encuentres los planos de diseño y sus componentes, así como más espacio en la armadura mecánica de lo habitual. Si merece la pena el esfuerzo y la limitación para tener ese tipo de fuerza es decisión del jugador.

Además de las armas y la armadura podrás las partes del robot, así como su color. Según la desarrolladora, es probable que acabes diseñando un mecha distinto de cualquier otro jugador.

Pero los gremios de amigo no serán los únicos a los que podrás unirte en el juego. Mira tiene sus ocho gremios diferenciados, con sus misiones e historia propias. Si juegas en línea con amigos de otro gremio, podrás competir con ellos para ver qué facción ayuda más a la Humanidad. ¡Incluso podrás comprobarlo en un menú habilitado al respecto!

Cada gremio te dará puntos con una actividad distinta y la competición entre ellas estará siempre latente. Pero no es lo único con lo que se competirá, ya que también se cuenta con información como el número de monstruos derrotados para competir así con nuestros amigos (o incluso con desconocidos).

Ya queda poco para que los nipones puedan disfrutar de Xenoblade Chronicles X en Wii U, el 29 de abril. Aquí tendremos que esperar unos meses más.

 

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.