Reseña: ’50 chicas manga para dibujar y pintar’

Norma Editorial lanza una nueva guía de estilo manga

Hay montones de libros sobre cómo dibujar, y especialmente de los dedicados a las características generales con las que el público asocia el estilo nipón. En 50 chicas manga, se señala que está recomendado para la creación de cómics, videojuegos y novelas gráficas. Porque, más allá de los rasgos que te llevan inmediatamente a pensar en el manga, las enseñanzas que transmite se pueden aplicar a cualquier estilo de dibujo.

Aunque el nombre de Chi Hang Li es el que sale en portada, las ilustraciones y fotos interiores son de un compendio de autores que se nombran en un listado que aparece al final del libro, indicando a quién pertenece cada una.

El manual está dividido en dos capítulos: Técnicas y Las Chicas. Pero antes de todo encontramos una introducción, donde nos explica cómo va a estar situada la información del segundo capítulo, y ya va dejando buen sabor de boca para que el dibujante novato sepa entenderse con el manual: nos invita a escanear, calcar y copiar las lecciones. Nos muestra cómo se presentará el estudio de personajes, muestra las diferentes etapas desde el boceto hasta el acabado, con listado de los detalles visuales más relevantes, y la paleta de color utilizada para cada personaje. El dibujo de la chica acabada en mayor tamaño, y una descripción introductoria de cada concepto de personaje, ya sea una niñita adorable o una señora diva divina.

El capítulo uno que habla sobre las Técnicas es el más corto, pero creo que es el más interesante.

Lo primero que recomiendan es que encuentres inspiración, y para ello da un listado de películas, libros, cómics y series donde encontrarlas. Tampoco podía faltar un pequeño glosario de palabras japonesas destacadas, una serie de herramientas y materiales de dibujo para principiantes y de cómo usarlos, pasando desde lápices a rotuladores, acuarelas y cómo combinarlos adecuadamente.

Además, da consejos para entintar tanto si lo haces digital como manualmente, por lo que nadie se quedará fuera, podrá aprender de este libro en todos los aspectos. Hay un apartado de consejos para la creación digital, explicando parte del uso básico de Photoshop, incluso a qué calidad y cómo escanear para tratar los dibujos, lo cual es fundamental para compartirlo en la red o algún día enviar un portfolio a editoriales. Esto lo remata con un pequeño cuadro de los programas de diseño y sus webs para poder adquirirlos legalmente.

También incluye consejos para elegir la paleta de color adecuada, nos hablan sobre la proporción y escala de tamaños en el cuerpo, y por si no lo tenemos claro, dan unas definiciones de lo que suele caracterizar a una chica estilo manga. El capítulo acaba con una explicación muy básica de cómo dibujar pliegues y arrugas en la ropa, pero un estupendo espacio destinado a la ropa y accesorios japoneses, dando detalles y descripciones de cada elemento, tal como kimono, yukata, tabi, parasoles de papel, haori, etc.

El capítulo dos está centrado en los 50 tipos de chicas manga que se presentan en el libro.

Cada ilustración se desarrolla tal y como se detalla en la introducción del libro, siguiéndolo a rajatabla. Lo único que varía es un pequeño apartado bautizado como DEMO: en cada dibujo, dan un proceso más cercano y detallado de partes concretas: zapatos brillantes, cómo trabajar los rasgos, tonos de piel, cómo crear pelaje, realizar patrones textiles, encajes, textura de metal, pliegues de tela, bordados, realizar brillos en el pelo o añadir cuadros.

Tratadas cada una de las chicas con los diferentes estilos de los autores que participan, dan consejos e información sobre el diseño correspondiente, y todo dentro del concepto que representa. Es inevitable caer en estereotipos básicos, pero recordemos que es un manual de aprendizaje, así que su función la cumple perfectamente, que es la de familiarizarnos y que nos sea más fácil identificar los conceptos.

Y hasta aquí el resumen de las lecciones de este libro. En definitiva, no deja de ser un manual de dibujo que, para el dibujante experimentado, no aportará mucho. Pero para los que van a comenzar, aportará mucho más de lo que cabría esperar.

Ente libre del sur de España que escribe para expresar sus sentimientos más profundos. Dejeiter, de sexo indeterminado, es el redactor más enigmático de Deculture. Existe. Es real. Pero es anónimo.

50 chicas manga para dibujar y pintar
Lo mejor
  • El apartado de Técnicas es muy completo para el poco espacio que abarca.
  • La variedad de estilos en los dibujos y la forma de trabajarlos dan muchas posibilidades al dibujante novato.
Lo peor
  • Hay ilustraciones bastante pobres y de baja calidad que desentonan demasiado con respecto a las demás.



“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.