Análisis: El Profesor Layton vs Phoenix Wright: Ace Attorney

Ese '¡Protesto!' me recuerda a un puzle

“¿Qué?”, exclamé soprendido con el anuncio de El Profesor Layton vs Phoenix Wright: Ace Attorney para Nintendo 3DS. “¿Un juego de Phoenix Wright y Layton? ¿Level-5 y Capcom codo con codo? Sin duda, fue una grata sorpresa, a expensas de saber si llegaría a nuestras tierras algún día.

Para mí, la saga Ace Attorney es una de esas que llegaron a mi vida en el momento oportuno. Tanto, que me devoré la primera trilogía casi de seguido y, a día de hoy la banda sonora de Phoenix Wright: Ace Attorney – Trials and Tribulations sigue trayéndome grandes recuerdos y algún que otro escalofrío por la espalda.

No puedo decir lo mismo de los juegos de los que origina el otro protagonista: El Profesor Layton. A pesar de su éxito sin precedentes en nuestro país y ser el verdadero motor de que el título llegase a nuestras cosas, siempre he opinado que su narrativa tan pausada e interrumpida por puzles (irrelevantes, en su mayoría), destrozaba lo que podría ser una simpátiquísima aventura gráfica.

Así que a pesar del desconocimiento casi absoluto de la mitad mayor del crossover, mi ansia por material del abogado pelopincho localizado a mi lengua materna, me aventuré. Pero a lo loco, desde la mayor de las ignorancias más allá del primer tráiler nipón. Sabía que aparecerían Phoenix y Maya, que tendríamos juicios y que Layton molestaría de su forma habitual, cosa que no dudo que los fans disfruten como hacen habitualmente.

Y como en todos los títulos de la franquicia de puzles, una magnífica secuencia de vídeo ya abría el apetito, llevando consigo un magnífico y cuidado doblaje en castellano que hará las delicias de propios y extraños. Si bien los seguidores de Hershel Layton conocerán las bondades de la localización de los títulos de la saga, para los fanático de Wright, acostumbrados a no más que un puñado de gritos localizados, ya era suficiente como para aplaudir con las orejas.

Y comenzó el juego. En primer lugar, y para recordarnos quién manda, se nos muestra un prólogo protagonizado por el arqueólogo londinense. Un prólogo que es capaz de rescatar bastantes elementos de la franquicia de la que procede y ya nos va poniendo en situación para recordarnos que el modo de investigación habitual de los Ace Attorney cambiaría para tomar la forma del de la saga de Level-5. Lo que nadie me diría, aunque ya podía esperar, es que cualquier intento de hablar con alguien que no avanzara inmediatamente la historia o examinar algo fuera de lugar me traería uno de esos puzles. Ay. Si quería mantener el ritmo narrativo que a mí me gusta (porque la ruptura de la narrativa puede molestarte más o menos), tendría que limitar el contacto a lo estrictamente posible.

Por otro lado, la parte dedicada a Phoenix y Maya era tal y como recordaba. Un juicio británico, en el que, por una vez no defenderíamos de un asesinato a nadie, con las mecánicas habituales y sin ningún tipo de influencia externa. Más adelante las secciones de los juicios variarán para presentarnos la oportunidad de interrogar a varios testigos al mismo tiempo, contrastando sus opiniones, testimonios y reacciones, pero por fin me sentía “como en casa”.

¿Es una buena mezcla? Definitivamente, lo es. De las dos vertientes de un Ace Attorney han elegido la más importante y dejado sin apenas modificaciones, mientras que la más accesoria es el lugar donde se ha integrado al profesor, minimizando así el choque entre las dos jugabilidades algo mucho más ligero y manejable para extraños de una de las dos franquicias, aunque al coste de simplificar un tanto las mecánicas. Los puzles de la parte Layton son menos numerosos (y, con un centenar de ellos, ya es un decir), mientras que Phoenix podrá hacer uso de las monedas de pista famosas en la saga del arqueólogo para hacer todo más fácil.

No obstante, y si hay algo que me escama en todo esto, es lo increíblemente obvios que han sido haciendo que Layton sea la pieza de más valor, a veces incluso haciendo burla (más de lo habitual) del abogado para ello. En algunas líneas de diálogo esto se acrecenta, haciéndonos pensar a veces que si Hershel se hubiera sentado en el lugar del letrado no cambiaría demasiado. No obstante, la historia se desarrolla perfectamente bien hilada una vez que asumimos que estamos ante un relato del profesor con el letrado y la médium como invitados, y el formato de juicios da un soplo de aire fresco a lo que se puede contar y cómo.

Layton vs Wright personaje

Nos presentan un mundo de fantasía de corte medieval en el que los juicios que libremos serán por acusaciones de brujería, y como es menester, rodeado en un misterio que habremos de resolver. De nuevo, con personajes muy carismáticos (aunque no los exima de ser ciertamente molestos en ocasiones) cuyo diseño nos traerá una más que obvia brecha, siendo fácil detectar qué personaje tiene el estilo de qué padre en lugar de abogar por un diseño de personajes a medio camino, algo que probablemente hubiera cuajado mejor.

No obstante, los gráficos no dejan de estar cuidados por ello, presentándonos vivarachos y brillantes modelados, así como preciosos y detallados escenarios. Especial mención tienen, como es costumbre, algunas de las ilustraciones que acompañan a los puzles, haciendo en cierto modo merecer la pena a sus detractores simplemente por ver a nuestros personajes así diseñados. También de ovación es la música, que salvo alguna excepción muy escasa es capaz de coger lo mejor de ambos mundos y adaptarse al contexto de forma brillante, haciéndome parar, como en títulos anteriores, sólo para disfrutar del sonido, que no dejará a nadie indiferente.

Entonces, ¿te gustará el juego? Si te gusta Layton, asumo que por descontado, ya que no deja de ser uno más dentro de la franquicia. Si sólo te gusta Wright estoy convencido de que podrás pasar las excentricidades del profesor por alto. ¿Y si te gustan los dos? Has tocado diana, buen amigo, porque tendrás lo mejor de ambos mundos en un título que si bien no es el mejor de sus respectivas franquicias, es capaz de defenderse de forma sólida.

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.

8.8
El Profesor Layton vs Phoenix Wright: Ace Attorney
Lo mejor
  • Artísticamente una delicia
  • Lo mejor de ambos mundos en un solo cartucho
  • Totalmente en castellano y de forma muy cuidada
Lo peor
  • Que no te guste Layton y quieras estamparle un puzle en la cabeza
  • Que no te guste Wright y quieras meterle ese dedo índice en...
  • El diseño de personajes choca



“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.