Análisis: ‘Hyrule Warriors Legends’

Cientos de horas de juego para un Zelda
Hyrule Warriors Legends banner

En el mundo de los videojuegos hay sagas cuyo nombre es sinónimo de calidad, constancia y amor. Nintendo es especialista en esta cuestión, cuidando con mucho mimo sus principales propiedades más destacadas. En muchas ocasiones se ha permitido que sus licencias principales sean manejadas por terceros, pero no siempre el resultado era satisfactorio: la película de Super Mario Bros., las series de animación de tan baja calidad y el desastre de los juegos de Philips CD-i son ejemplos perfectos para comprender el proteccionismo que la compañía ejerce. Casos como los recién citados han provocado que la compañía terminara por cuidar con recelo sus marcas más importantes, mirando con lupa a quien prestar sus marcas y supervisando — e incluso involucrándose de lleno — todo el proceso.

Durante un Nintendo Direct de 2013, la compañía de Kioto sorprendió a todo el mundo con el próximo gran lanzamiento para Wii U de una de sus sagas más queridas, The Legend of Zelda, que no sería desarrollado por ellos sino por Koei Tecmo — más concretamente por los equipos de Omega Force y del Team Ninja. Las pantallas de hogares de todo el mundo se llenaron de enemigos que volaban por los aires, azotados por un Link más poderoso y temeroso que nunca. La recepción de los fans fue mixta a esta idea, por una parte unos manifestaron su descontento al ver que aquello no era su Zelda habitual, mientras que otros sentían la prudente curiosidad que suelen despertar nuevas ideas en torno a una franquicia. ¿Qué era aquello que Nintendo acababa de mostrar? Algo desconocido para el gran público occidental: un musou, un juego de acción masiva que deriva de la saga Dinasty Warriors.

Hyrule Warriors Legends artwork

Por todo esto, Hyrule Warriors para Wii U ha sido sin lugar a dudas una de las apuestas más atrevidas de Nintendo en los últimos cinco años, ofreciendo un concepto que desarrolla hasta el extremo la idea concebida inicialmente en los combates de Zelda II: The Adventure of LinkHyrule Warriors Legends es la versión para Nintendo 3DS de este arriesgado proyecto, muestra de que finalmente Koei Tecmo no lo ha hecho tan mal. Ante el éxito del producto original, Nintendo se ha asegurado de hacer todo lo posible para que se aprovechara lo mejor de la versión para sobremesa, pero hay una realidad: y es que las consolas portátiles son siempre menos potentes que sus hermanas mayores. ¿Cómo logra Legends ser atractivo? ¿Estamos ante una versión que mira cara a cara a su homónimo para Wii U? ¿Se puede disfrutar de las dos entregas a la vez?

Hay que analizar distintos aspectos para dar una respuesta definitiva. En primer lugar, como es evidente, el apartado visual no es el mismo: los escenarios, preciosos de contemplar en todos sus detalles, se cargan durante la marcha y por tanto no vemos edificios o bastiones en la lejanía. Esto queda especialmente extraño cuando sí están cargados otros elementos, como hadas que debemos rescatar, que esperan en lo alto de un territorio que al acercarnos aparece sin previo aviso. Los enemigos también sufren de este problema denominado popping: aparecen mágicamente a tus espaldas tras eliminar a algunos de sus compañeros, y  se puede ver cómo surgen de repente frente a tus ojos.

Este pequeño truco visual se capta a veces, pero está tan bien implementado y hay tanto personaje en pantalla que pasa muy desapercibido y acaba por no importar. El único caso en el que sí puede resultar molesto es frente a los ejércitos goron, ya que al ser enemigos más grandes se provoca que esta limitación sea mucho más notoria y molesta. Las cinemáticas también han sufrido el cambio de plataforma: todos los vídeos han pasado a ser renderizados y su calidad se ha visto dañada en compensación a ocupar un menor tamaño. Activar el 3D estereoscópico también afecta a la tasa de cuadros por segundo, haciéndose incluso más notorio en las versiones de 3DS que no forman parte de la línea New.

Pese a todo esto esos detalles, el apartado visual resulta atractivo. Desde luego no se llegan a las cotas aportadas por su hermana mayor, pero es cuestionable que en New Nintendo 3DS volvamos a ver algo tan potente en lo que queda de vida de la consola. El juego corre perfectamente a 30 FPS estables en New 3DS, los modelados tanto de los protagonistas como de los escenarios son impresionantes y cada partida suele convertirse en un espectáculo de ágiles combos y llamativos efectos visuales.

Para el análisis hemos probado también el juego en la consola antes de la revisión de Nintendo, y el resultado en comparación es indescriptible. Hay una cantidad muchísimo menor de enemigos en pantalla y el juego no llega a la misma tasa estable de cuadros por segundo. Conseguir completar algunos objetivos secundarios parece una tarea imposible en esta versión, pese a que no es del todo imposible jugar en estas consolas, pero está claro que no era la forma de juego pensada por Koei Tecmo inicialmente. Viendo todo esto, no es de extrañar que para las old 3DS también se haya desactivado la opción de jugar con el 3D estereoscópico activado.

Pero eso es el aspecto técnico. La pregunta importante para muchos es, ¿es divertido el juego? Desde luego que sí. El juego, en su base, puede parecer repetitivo y aburrido: batallas largas de al menos quince minutos en los que los botones son machacados para acabar con enemigos que apenas pueden reaccionar nada más verte. Esta suele ser la idea preconcebida, y suele resultar muy errónea para muchos.

Linkle Hyrule Warriors Legends

En primer lugar, los enemigos no están indefensos frente a nosotros. Los pequeños poco daño hacen con sus ataques, pero como jugadores encontraremos enemigos mucho más importantes en los que centrarnos: los capitanes y comandantes enemigos. Estos, con sus propias barras de salud, nos darán guerra con ataques contundentes, frecuentes bloqueos y contraataques, y afán de conquistar tus territorios. Existen capitanes y comandantes de distinto tipo: enemigos de asalto, cuya función es ir a nuestros bastiones para provocar daños, invocadores que llaman a más capitanes al combate, o conquistadores cuya presencia provoca la caída de bastiones el doble de rápido. Además, cada uno de ellos tiene sus propias debilidades, abanico de movimientos, etcétera. A esto hay que sumar que muchos de los capitanes no serán únicamente enemigos típicos de la saga como lizalfos o stalfos, sino que también otros personajes jugables se volverán en nuestra contra… Y cuando varios se acumulan alrededor del protagonista, o incluso cuando se reparten por el mapa, pueden hacernos sufrir de lo lindo.

No solo de capitanes se vive. El juego cuenta también un buen número de jefes finales que entran en combate y atacan a conciencia nuestro ejército. Con esta clase de enemigos pasa a ser obligatorio atacar en sus puntos débiles para derrotarlos. Puntos débiles que, en ocasiones, deberemos hacer salir a la luz mediante el uso de objetos determinados. Los jugadores habituales de The Legend of Zelda reconocerán esta mecánica rápidamente, y conociendo a los enemigos podrán adivinar qué objeto es necesario usar.

En cada nivel se nos animará a cambiar de héroe con el que jugar y, dado que cada uno cuenta con sus propio estilo de combate, variedad de armas y ataques, se mantiene cierto aroma de frescura. Tampoco hay que temer a cansarse de algún personaje, pues tenemos veinticuatro para dominar, pero con la variedad de armas para cada personajes son en la práctica cuarenta. Eso sin contar los cinco personajes adicionales y dos armas nuevas que vendrán como DLC próximamente. Para no hacer de la variedad algo complejo, el sistema de combos se mantiene para cada personaje, aunque en cada uno de ellos, y dependiendo del arma utilizada, se obtendrán resultados distintos.

La selección de personajes es soberbia en su mayoría. Además de Link, con su total de siete armas distintas, contamos con todos los protagonistas originales — Zelda, Impa, Lana, Sheik… —, sus villanos, los personajes que fueron DLC en la versión de sobremesa — Tingle, Young Link y Midna Real — y cinco nuevos personajes — Skull Kid, Toon Link, Tetra, el Rey de Hyrule y Linkle.

Al igual que ocurre con personajes y enemigos, también contamos con  varios modos de juego. El modo Leyenda, la campaña principal, es el principal atractivo para los interesados en la saga. A causa de los deseos de una misteriosa villana nuestros protagonistas deberán viajar a distintas realidades alternativas del universo The Legend of Zelda para evitar que cumpla sus malvados planes. De este modo tenemos escenarios completamente originales y otros tantos basados en algunas de las entregas más emblemáticas de la saga, como el Lago Hylia de Ocarina of Time o las Tierras del Crepúsculo, de Twilight Princess.

Hyrule Warriors Legends BG

Es aquí donde los desarrolladores han puesto una gran parte de la carne en el asador. El juego original de Wii U se lanzó al mercado con 18 niveles en total; Legends lo ha hecho con 32 capítulos. Este gran aumento se debe al añadido de los capítulos de los villanos (agregados posteriormente por actualización en Wii U), la historia alternativa de Linkle y el nuevo epílogo de Wind Waker. En caso de buscar mayor historia, profundización y querer ver el considerado auténtico final del juego esta es la versión a elegir, ya que es contenido exclusivo de Legends; y aunque la saga Zelda se pueda reconocer por una historia simple, engancha lo suficiente como para querer continuar y descubrir qué vendrá en el próximo nivel.

Con el modo Leyenda tenemos un mínimo de veinte horas de juego, a las cuales hay que sumarles cuatro modos de dificultad. Y sin embargo, esta no es más que una cuarta parte del juego. El modo Libre permite rejugar los niveles del modo Leyenda con cualquier personaje, pero el punto de variedad lo aporta realmente el modo Aventura.

La idea de este modo es simple y muy efectiva. Al acceder a él encontraremos un primer mapa clásico procedente del Hyrule del The Legend of Zelda original, donde cada casilla equivale a una misión que completar con variados objetivos, desde acabar con varias rondas de enemigos hasta batallas cortas en las que con un golpe nos dejarán al borde de la muerte. Avanzar en este mapa depende de las puntuaciones que saquemos en cada una de esas misiones, mientras que algunas partes se desbloquearán a medida que se avance en el modo Leyenda.

Es en este modo donde las recompensas son más jugosas: en nuestro avance encontraremos piezas y contenedores de corazón, armas nuevas y sus versiones mejoradas, personajes desbloqueables, hadas que nos ayudarán en la batalla y complementos y trajes para estos seres. Todo esto hace que nuestro viaje por el modo Leyenda sea mucho más personal al poder recurrir a esas nuevas armas.

El modo Aventura no se limita al mapa de Hyrule. Al avanzar a través de sus casillas desbloquearemos tarde o temprano otro nuevo mapa basado en Wind Waker, donde se encuentran las armas de Nivel 2 de los personajes. Después accedemos a la versión Master Quest del mapa original, y con el tiempo desbloqueamos también los mapas del Reino del Crepúsculo y Términa. Y a todo esto hay que sumar un mapa más pequeño y especial, el llamado Mapa de recompensas, al que tendremos acceso a medida que eliminemos Skulltulas doradas que aparecerán en algunos niveles del juego al reunir ciertos requisitos. En total, este modo cuenta con seis mapas, cada uno con sus propias normas, objetos y misiones especiales.

Además, estos mapas tienen algo interesante a destacar para los fans de la franquicia. Durante la exploración de los mapas y la compleción de cada una de sus casillas iremos obteniendo cartas de objetos, como brújulas, bombas o ganchos, que serán útiles para desvelar secretos de cada una de las casillas del propio mapa. Esto da un sentido de aventura y descubrimiento a los jugadores que anima a reunir cartas objetos y experimentar para ver si se obtiene alguna recompensa.

Quizás son muchas las misiones para un único héroe, y la falta del modo multijugador que estaba presente en la versión original podría haber afectado al resultado final del juego. Sin embargo, Koei Tecmo ha sabido evitar este problema por medio de mejoras que ayudan mucho a agilizar y facilitar la experiencia. En algunos mapas tendremos control sobre varios personajes a la vez gracias al uso estratégico que se le da a la pantalla táctil, y también podemos darles órdenes básicas desde el menú de opciones para que defiendan a NPCs o bastiones aliados.

Durante el combate contamos con una pequeña cantidad de objetos de apoyo de la franquicia. Estas, además de sernos útiles en combate de diferentes formas — las bombas provocan daño y hacen saltar por los aires al enemigo, el bumerán atonta a enemigos menores, etcétera —, pueden destruir ciertos elementos del escenario o darnos acceso a algunas zonas ocultas, lo cual a veces puede llevarnos a recompensas útiles como contenedores o skulltulas. Sin embargo, en la práctica su uso es poco explotado y poco se puede aprovechar de ellos, tanto en los escenarios, como en el combate por simple accesibilidad. Para alternar entre estos objetos es necesario recurrir a la cruceta clásica de la consola, y para ello se nos obliga a detener al personaje, matando en cierto modo el ritmo de juego.

Estos objetos ya se encuentran en la versión de Wii U, pero para Hyrule Warriors Legends se han agregado dos nuevos objetos al repertorio de todos los personajes que añaden más estrategia si cabe. El primero es el martillo, un simple objeto con el que atacar y paralizar enemigos; el otro, la ocarina del hada, es el más útil. En algunos mapas encontramos algunas estatuas de búho a las que, tras activarlas, podremos teletransportarnos cuando lo necesitemos tocando la ocarina. Es una gran idea para el traslado rápido y ayudar a agilizar los combates, pero desgraciadamente no ha sido lo suficientemente bien implementado. En el modo Leyenda encontramos estas estatuas muy habitualmente, pero en el modo Aventura no hacen acto de presencia cuando es donde más se necesitan, por lo que la ocarina queda algo relegada a sólo la campaña principal.

El juego es bastante flexible en cuanto a dificultad. El modo Leyenda tiene la opción de ajustarla a la experiencia del jugador con cuatro modos, siendo el cuarto desbloqueable al terminar la historia; pero además de ello la dificutad del modo Aventura ha sido equilibrada. Avanzar por sus mapas no es tarea fácil, pero la curva de dificultad es mucho más permisiva que en su versión original, donde algunas misiones resultaban mucho más difíciles de complicar que la siguiente. Esto se explica por la distribución en varios mapas del juego: en vez de apoyar todo el entrenamiento y la dificultad en un único mapa, el juego se permite dejar el primero como un modo fácil para aumentar la exigencia de nivel al avanzar en el juego. Alcanzar el tope de nivel no es algo que deba preocupar al jugador, ya que cada personaje puede alcanzar el nivel 99 como máximo, y aunque parezca lo contrario por tal número, no resulta nada sencillo aumentar el nivel de nuestros personajes.

Uno de los elementos añadidos que más se agradece para facilitar el juego es el modo Hada, completamente exclusivo de Nintendo 3DS. Al avanzar en el modo Aventura, investigando los escenarios podemos rescatar de algunas tinajas hadas atrapadas en botella. Si la recogemos y completamos la misión, se nos presentan y nos dan la opción de cambiarles el nombre. Cada una de ellas tiene distinta personalidad, elemento de ataque y habilidades. Podemos entrenar estas hadas alimentándolas con comida que encontremos en combate, volviéndolas más poderosas y personalizando sus habilidades, que refuerzan al jugador con habilidades pasivas y mejoras, además de desencadenar un ataque masivo a cambio de la energía mágica cuya extensión y grado de daño dependerá de ese nivel de confianza y de los ropajes con las que las equipemos. Esto facilita la adquisición de los rangos de puntuación A.

Toon Link Warriors Legends

No podríamos cerrar un análisis de una entrega de The Legend of Zelda sin hablar de la banda sonora. Para Hyrule Warriors Legends se han versionado algunos de los temas musicales más queridos de la saga. Es perfecto para un buen aumento de moral y combatir con energía suficiente, pero el repertorio musical se acaba quedando corto a la larga. Se hubiese agradecido una mayor variedad de temas, especialmente cuando los temas se repiten con sus debidos escenarios y visitaremos estos en el modo Aventura cientos de veces. Porque ahí cuenta el juego con su mayor virtud: es largo. Ya hemos dicho que la campaña del modo Leyenda dura aproximadamente veinte horas, pero completar el juego puede llegar a durar hasta cuatrocientas horas. No dejaremos de desbloquear elementos y aspectos del juego durante esas interminables horas de diversión, y el experimentar con personajes es más complejo de lo que parece, ya que nunca se dejan de aprender detalles y formas de usar las características y los combos de cada uno de ellos. El problema lógico de toda esta duración es que  será complicado adquirir el cien por cien de los desbloqueables del juego.

Pese a los inconvenientes en el apartado gráfico, uno comprueba que conforme juega a Hyrule Warriors Legends, más gana esta con respecto a su hermana mayor gracias a toda la cantidad de nuevos capítulos, revisión de la dificultad del modo Aventura y un gran número de extras, además de incluir de serie los DLCs previos. Y aún hay que sumar el futuro pase de temporada, que probablemente añada otras cuantas decenas de horas de juego. Koei Tecmo se ha superado y ha sacado una versión definitiva, tanto que incluso a los usuarios de la versión de Wii U les compensa volver a salvar Hyrule en la consola portátil, siempre y cuando sea una de las versiones New. Un juego indispensable en toda estantería reservada a los videojuegos.

8.3
'Hyrule Warriors Legends'
Lo mejor
  • Los combates ganan un elemento estratégico nuevo con respecto a Wii U
  • Gran variedad de personajes del universo Zelda, y muchas armas
  • Se conserva el espíritu de exploración y aventura de la franquicia
  • Hasta cuatrocientas horas de juego, o incluso más
Lo peor
  • Gráficamente pierde la espectacularidad de Wii U
  • Insuficiente variedad musical
  • Debería haber sido lanzado en exclusiva para New 3DS

Koei Tecmo


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  • Nacro

    No he sido capaz de conseguir mas que un hada.. y no hablemos de comida…
    Por lo demas el juego es la repo—-lla

    • Narrador

      Las hadas son bien jodidas de lograr. Hay que avanzar mucho en el mapa Aventura. Al menos la comida después se vuelve mucho más abundante, aunque no sus tipos hasta que avances más todavía xD
      ¡Pero merece la pena invertir esas horas! Al final creas un equipo definitivo de personajes y hadas todopoderosas.

  • Alejandro

    El juego a perdido la aventura el entrar en casas y hablar con sus habitantes el recojer objetos. Lobe comprado y me arrepiento es una MIerda todo el rato es igual lucha y mas lucha como digo a perdido su esencia original del ocarina donde era mas atractivo tenias que conseguir notas musicales y adivinar como abrir puertas ,en total decepción por este juego que no vale un duro