‘Tokyo Mirage Sessions #FE’ nos habla de sus mazmorras

¡Sidequests, tipos de enemigos y jefes!

Una vez más, Nintendo ha publicado un nuevo vídeo acerca de Tokyo Mirage Sessions #FE en el que se trata un aspecto de su jugabilidad. El videojuego que cruza los conceptos de las sagas Shin Megami Tensei y Fire Emblem habla en esta ocasión de sus mazmorras y cómo desenvolverse en estas.

Los escenarios jugables de la Idolesfera se dividen en áreas de mazmorras, cada cual con su propia temática y elementos jugables propios. Algunas mazmorras pueden usar las mangas de ropa para conectar pisos, o hacer uso de muros invisibles para obligar a los protagonistas a investigar el camino a tomar.

Los Mirages enemigos se dividirán en tres tipos, dependiendo del color de sus túnicas. Los rojos equivaldrán a los más normales, sin características especiales, mientras que los dorados ofrecerán premios especiales y los negros serán más agresivos y poderosos. A todos ellos se les podrá atacar antes de iniciar el enfrentamiento para tener un turno de ventaja, aunque los oscuros mostrarán más resistencia a este primer ataque. Además, las mazmorras contarán con jefes finales de gran poder basados en personajes de Fire Emblem.

Pero no todos los Mirages que encontraremos serán agresivos. Durante el avance por las mazmorras nos toparemos con que algunos de ellos son amistosos y nos propondrán cumplir con una serie de sidequests. Como ejemplo podremos encontrarnos con Anna, la mercader ambulante de la saga Fire Emblem, que, además de vender objetos, nos pedirá la recolección de ciertos items para premiarnos con una recompensa.

Tokyo Mirage Sessions #FE llegará en exclusiva para Wii U el 24 de junio a Europa y Estados Unidos y se podrá obtener tanto una edición estándar en formato digital como una edición física especial cuyo contenido podéis ver en este enlace.

Tokyo Mirage Sessions Gangrel




  • Kuroneko

    Nintendo no deja de pegarme patadas en todo los que concierne a la localización del juego, pero aún así creo que quiero tenerlo por mucha rabia que me de.