Análisis: ‘Tokyo Mirage Sessions #FE’

Una canción de amor hacia dos grandes sagas en el medio
Tokyo Mirage Sessions FE - arte

Como seres humanos sentimos la necesidad de expresar nuestras emociones de forma distinta. Envidiamos el talento, la voz o la fortuna de otros a la vez que olvidamos nuestros puntos fuertes: quizás seas un magnífico compositor y todavía no lo sabes. Es cuando logramos liberar nuestro potencial y mostrárselo a los demás para ofrecer lo mejor de ti a un público que desconoces: lo único que debes hacer es nunca rendirte y desperdiciar tu talento. Eso es Tokyo Mirage Sessions #FE.

El cruce entre las sagas Shin Megami Tensei x Fire Emblem hizo imaginar a los fans las posibilidades de estos dos mundos en un único escenario, pero el resultado mostrado años más tarde dejó a muchos extrañados. No trataba sobre un juego de combate estratégico como Fire Emblem o una lucha contra seres demoníacos como Shin Megami Tensei: en su lugar se creó un juego RPG sobre jóvenes en su viaje a la fama para ser cantantes, modelos y actores.

A la hora de tomar el mando no tardamos en darnos cuenta de que la mayor parte de su base proviene de Shin Megami Tensei. Su tabla de elementos, la resistencias y los efectos alterados son clavados a los de la saga y sus múltiples spin-offs; aquí sólo destaca el nuevo modelo del triángulo de armas de Fire Emblem, al que es necesario atender en combate en dificultades mayores. Lo que queda por reconocer de la saga estratégica de Nintendo son sus personajes y pequeños detalles como las armas o las clases en combate de los personajes y enemigos.

Tampoco logra atrapar la esencia en esos puntos. Los personajes que aparecen quedan en un segundo plano, con apenas importancia real a la hora de jugar o de ver la historia desarrollarse, a excepción de Tiki, personaje aparecido varias veces en la saga que aquí ayuda a los protagonistas liberando el potencial de sus habilidades y creando armas nuevas. Y tampoco salen demasiados protagonistas de la saga: sólo están representadas dos entregas, Shadow Dragon (remake del primer Fire Emblem) y Awakening.

Tokyo Mirage Sessions #FE Mirages

El protagonista de la historia es Itsuki Aoi, un joven que desconoce tener ningún talento hasta que su amiga Tsubasa se presenta a un concurso para aspirar a ser idol. Ambos son reclutados por Fortuna Enterteinment, compañía representante de algunas de las celebridades japonesas más conocidas, Allí descubren que el mundo está amenazado por terribles Mirages, criaturas provenientes de un mundo distinto a la Tierra y que se alimentan a través del talento artístico de la gente: el Performa.

Mamori Minamoto

Es un argumento poco creíble e incluso predecible. Por desgracia no mejora en los compases más tardíos del juego, donde aunque comienza a volverse intenso sigue sin sorprender. Su trama es episódica, con problemas que se abren y se cierran en cada capítulo, y quizás esa sea su clave. La historia es bastante sencilla pero al menos luce por entretenida y no se vuelve en ningún momento aburrida, siendo perfecta para desconectar, animarse y reírse un poco. Es, a grandes rasgos, un anime de una única temporada en el cual hablan del poder de la amistad y el amor a través de canciones.

Sus personajes humanos, por otra parte, no son mucho mejores. Carecen de mucha profundidad y son por lo general clichés con vida: Itsuki es el protagonista del que las mujeres se enamoran y no se percata de ello. Tsubasa, aunque sea encantadora y graciosa, es una Mary Sue de pies a cabeza. Todos y cada uno de ellos caen en estos estereotipos, pero conforme avanza el juego y las relaciones con ellos se acaba desarrollando un cariño especial hacia todos ellos por su presencia constante. Sus diseños, de la mano de toi8, son memorables artísticamente hablando, lo que facilita el trabajo de apreciarlos y recordarlos en el futuro.

Más bien, todo el aspecto en diseño del juego es fantástico. No sólo sus personajes son impresionantes, especialmente en el caso de los Mirage, sino que avanza hasta el mundo de impregnar todo el juego. Las Idolaspheres, mazmorras del juego, tienen temática muy distinta entre ellas e impresionan por sus creativas ideas; en cada una de ellas hay nuevas ideas jugables que logran evitar la monotonía con éxito, y el diseño de nivel es sobresaliente. El motor gráfico usado para las escenas anime de los conciertos resulta algo extraño al principio, con escenas que mezclan el 2D y 3D, pero es fácil acostumbrarse y e impresiona de forma grata. Incluso los menús de opciones destacan, especialmente el general al reunir a los personajes principales tumbados en el campo alrededor de las opciones.

Tokyo Mirage Sessions #FE enemigo

El juego rebosa de grandes ideas para aprovechar. La más curiosa resulta ser el uso dado al mando de la Wii U, que funciona como teléfono móvil en el que recibimos mensajes en los que se habla de nuevas misiones disponibles o, sencillamente, los demás personajes comunican sus emociones en el momento. Incluso recibimos algunos mensajes accidentales o cada uno mantiene formas diferentes con las que expresarse por el medio. Aunque este detalle nos impide jugar en modo off-tv es una función positiva, ya que aprovecha el potencial de la consola que muchos juegos han ignorado.

Tsubasa Oribe

En el apartado de los combates también aprovecha las ideas propias, e incluso se expresan donde otros no lo han hecho. Las batallas son del tipo de Shin Megami Tensei, donde tres personajes de nuestra party se reúnen alrededor de los monstruos para derrotarles. Su mayor novedad son las Sesiones, opción de batalla en la que el ataque de un personaje puede desencadenar una serie de ataques por parte de los demás para debilitar al enemigo, siempre que se haya acertado en el punto débil del susodicho enemigo.

Estas nueva función afecta al jugador más allá de la jugabilidad. Si las sesiones están ordenadas de forma correcta podremos lograr que los miembros que no participan en el combate también ataquen. Esto logra que tengamos la permanente sensación de que todos nuestros compañeros se encuentran presentes, en vez de limitar las batallas a puntos en el que los tres personajes presentes hacen todo el trabajo y margina a los demás. La idea se refuerza con los dúos, ataques de dos personajes que se pueden desencadenar al acabar una sesiones y con la que logran que la sesión avance a puntos más lejanos.

Pero las Sesiones también afectan más allá de ayudar a ver el grupo más cercano los unos a otros. Los combates tienen un diseño curioso: luchamos en un escenario, alrededor de nuestros enemigos y no de frente, mientras que en el fondo podemos ver a más Mirages. Así se expresa que todo forma parte de un espectáculo, donde nos abuchean o alaban dependiendo de nuestras acciones. Lograr hacer ataques especiales resulta ser una gala de luces, y cuantas más sesiones hagamos mayores serán nuestras recompensas en objetos y dinero. Al comenzar el juego apenas tendremos unas monedas con las que avanzar, pero usando las Sesiones de forma más eficaz y espectalar en los combates logramos hasta millones. Esto refuerza la idea de que somos celebridades, y que cuanto mejores sean nuestros espectáculos mayores serán nuestra fama y riqueza.

Tokyo Mirage Sessions #FE protagonistas

Para desarrollar cariño por el grupo el juego no se apoya sólo en estas nuevas ideas. Al terminar cada uno de los capítulos el juego entra en las Intermissions, momento perfecto para detenernos y realizar misiones secundarias. Podemos completar las misiones secundarias en cualquier momento, pero dar la opción de hacerlas en este tiempo hace que el juego no pierda ritmo o coherencia al deternos a comprar donuts cuando todo Tokio puede ser destruida.

Itsuki Aoi

La función de las misiones secundarias consiste en unir a uno o varios personajes para que se conozcan mejor con Itsuki. Existen tres misiones por cada personaje, y al superarlas logramos nuevas habilidades de gran utilidad o dúos nuevos para los combates. En ciertas ocasiones al final de estas nos podremos enfrentar a jefes opcionales basados en enemigos o compañeros de la saga Fire Emblem. También desbloqueamos nuevos trajes que poder comprar en la tienda del juego para personalizar a cada uno de nuestros ídolos o humillarles obligándoles a ir vestidos de gatos gigantes.

Estos trajes son sólo una pequeña parte de todo lo que podemos lograr. El juego cuenta con cientos de coleccionables, los cuales se extienden desde esta moda hasta pósters de las actuaciones de nuestros compañeros. También podemos luchar en la Arena para seguir dando un buen espectáculo, o negociar allí con Mirages para lograr que cedan ciertos Performa únicos con los que desbloquear nuevas habilidades. Existen muchísimas armas que sólo pueden crearse con Performa, o incluso mejorarlas a niveles superiores. Tenemos disponibles cuatro modos de dificultad, con la opción de Nueva Partida + para intentar superarlos, y localizaciones ocultas que exigen un mayor nivel estratégico por parte de los jugadores. Todas estas opciones para los complecionistas engordan un juego cuya duración inicial es bastante aceptable, la cual ronda las 60 horas.

El juego es sencillo en su sistema: la curva de dificultad es la justa, sin llegar a resultar un juego difícil ni tampoco insultantemente fácil. Cuenta con una gran cantidad de logros a desbloquear, los cuales se pueden apreciar en nuestra base ya que desbloquean trofeos que veremos siempre que nos encontremos allí. El mayor problema del sistema se encuentra en las armas: a partir de estas podemos aprender nuevas habilidades, pero sólo pueden crearse mediante Tiki, la cual se encuentra en la base. Es constantemente frustrante avanzar en una mazmorra con todas las armas al máximo por no querer recorrer el camino ya hecho de nuevo, aunque a su vez logre una mayor conexión personal con Tiki.

Tokyo Mirage Sessions #FE cosa chunga

Pero el punto sobresaliente del juego no resulta ser ninguno de los anteriores mencionados. Su auténtica maravilla es la música. Los personajes se expresan a través de esta con canciones increíbles escritas para el videojuego, la usan en combate y todo el argumento avanza a partir del efecto que tiene sobre la gente. Su temática habla acerca de la inspiración y el don de los artistas, la frustración generada al no lograr lo que nos falta, y la importancia de expresarnos. Los protagonistas son cantantes, pero esto afecta también a otra clase de creadores durante el desarrollo argumental, como directores o fotógrafos. Atlus no ha dejado el mensaje sólo escrito en sus diálogos, sino que lo expresa con una de las mejores bandas sonoras en la historia del medio.

Sin embargo, ninguno de estos fallos destacados es tan grande como la terrible localización que ha sufrido el juego fuera de Japón. No sólo ha llegado a occidente con una censura muy fuerte, omitiendo escenas y cambiando algunos de los trajes, sino que la traducción falla a grandes niveles. Sólo existe como opción el doblaje japonés, lo cual lleva a ocasiones en las que hablan y no hay subtítulos. Esto sucede especialmente en combate, donde al derrotar un jefe no comprendemos sus últimas palabras o las reacciones de los miembros de nuestro grupo. El hecho de que haya llegado sólo en inglés complica también el poder acceder a una buena parte del público español.

En resumen: este no es el juego que muchos esperaban, pero sí el que muchos merecen. Investiga el mundo de la fama y qué supone tener alma de artista, y lo hace encajando su jugabilidad con su historia. Es un juego magnífico a todos los niveles, aunque contenga algunos errores que deban ser corregidos en una potencial secuela. Es uno de los RPG más espectaculares y especiales que han llegado a Wii U, por no decir de toda la generación. De ser amante de este género, del anime o sencillamente guardas un artista frustrado en tu corazón, Tokyo Mirage Sessions #FE no te dejará indiferente.

9
'Tokyo Mirage Sessions #FE'
Lo mejor
  • Un sistema de combate realmente impresionante
  • El concepto en torno a la música, la cultura idol japonesa y de cómo esto influye en la estructura del juego
  • Muchísimos extras, y también horas de juego tras finalizar la partida
Lo peor
  • La franquicia Fire Emblem no está lo suficientemente representada
  • La historia peca de sencillez
  • ¿Por qué no está en castellano?



  • Lighthelco Gm

    “La franquicia Fire Emblem no está lo suficientemente representada”

    Al menos tiene representacion, que SMT fuera de las mecanicas tiene un cartelito de la mascota xD

    • Habimaru

      Pero la presencia de las mecánicas es GRANDE, ¿eh?

      Habilidades, ataques, referencias a armas, jugabilidad en general, hechizos… Cambias los mirages por demonios tradicionales y tienes de forma indudable un SMT puro con una historia más sacarinada de lo habitual.