Impresiones: ‘Pokémon GO’ «magno fenómeno, pobre juego»

Te encandile o no, siempre nos quedarán los memes

Ay, la que se está liando con Pokémon GO. Desde antes de su salida ya teníamos noticias variadas, memes, y centenares de locuras y elucubraciones al respecto. Y el verlo materializado no ha paliado la situación en absoluto, acrecentando un fenómeno de masas que ha hecho que ciertas webs redacten una docena de noticias diarias sobre el tema. Que si uno se ha echado novia jugando, que si un niño autista socializa, que si a un señor le ha enternecido que sus vecinos le pidieran paso para capturar un Pikachu en su jardín, que si una empresa bloquea la aplicación de sus dispositivos…

No lo vamos a negar, ha pasado algo maravilloso con el juego. Esto es un fenómeno que pasará a la historia de la misma forma en la que el día en el que a un japonés se le ocurrió que los juegos de plataformas fueran por niveles consecutivos pariendo así a Super Mario Bros.. ¿Comparación exagerada? En absoluto. Puede que este fenómeno no sea vitalicio, puede que en 20 años no se estén capturando monstruos de bolsillo en realidad aumentada por las calles, pero seguramente sí que se recuerde e incluso estudie.

pokemon go fotos

¿Pero entonces por qué pones que el juego es pobre en el titular? Porque creo que desde un punto de vista técnico, lo es. Puedo comprender la baja cantidad de monstruos y de acciones con su salida, si bien opino personalmente que el título ha salido demasiado en pañales y que le falta un algo que realmente le haga tener “ese algo más”. La idea es genial. Salir a la calle, capturar pokémon generados serverside, competir con todos los presentes si quieres hacerte con uno especialmente raro, establecer gimnasios, caminar para eclosionar huevos, visitar lugares para obtener objetos… Guay. Pero no dejo de tener esa sensación, a nivel personal, de que le falta algo.

¿Realmente es divertido capturar Rattata tras Rattata sólo porque da puntos de experiencia y un objeto para mejorar a tus Pokémon? ¿Es divertido ir hasta el graffiti junto al supermercado para llevarte tres Pokéball más, si eso con la esperanza de que te dé algo más? ¿Es divertido que todos los gimnasios de tu barrio estén monopolizados por una pandilla de usuarios con niveles estratosféricos y tu única esperanza sea dedicarte a farmear como un condenado? Parece que sí. De hecho, desde fuera, lo veía así.

Eso sí, he entrado en el juego y está claro que esto no es para mí. Quizá sea por mi falta de tiempo, por haber acabado hasta las narices de Kingdom Hearts Unchained X, o simplemente porque necesite un poco más de variedad en tareas que realizar para no sentirme quemado con ello. No pretendo juzgar a quien le guste, en absoluto. De hecho, es probable que me equivoque. Pero a mí no me está convenciendo.

Quizá también me haya decepcionado un poco en el aspecto técnico. Fuera de todo lo que vemos del diseño de menús y del flujo habitual del juego, que me parece un gran trabajo por parte de Niantic, tengo la sensación de que todo falla de una u otra forma. Las animaciones parecen muy poco afinadas (especialmente curioso pudiendo contar con material de los títulos de Nintendo 3DS, que bien es sabido se diseñaron en HD y posteriormente se reescalaron), los problemas de sincronismo con los servidores son obvios y, en muchos casos (algunos me aseguran que sufren mis mismos problemas, otros que no), la aplicación presenta una falta de estabilidad notoria. Crashes, bajadas de rendimiento en móviles de gama media-alta y lag general respecto al input en las secuencias de captura.

No obstante, sigo queriéndole dar un voto de confianza. Se ha hecho hueco en los corazones de muchos jugones, por lo que la comunidad será grande y durará, se está empezando a limar asperezas (si en tu zona hay pocas poképaradas o gimnasios, la web oficial proporciona la opción de sugerir alguna para que no te quedes fuera del juego, por ejemplo), y se han anunciado mejoras como el intercambio de monstruos.

Pero, te guste o no el juego, es imposible no admitir que ha causado furor y que, como espectador, es maravilloso vivir una revolución así.

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.




Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros.