Impresiones: ‘Danganronpa 3: Zetsubou-hen’ #9, la buena intención no basta

Esa referencia a Caballeros del Zodíaco merecería ser portada.
Danganronpa 3: Zetsubou-hen-cap9-01

El anterior episodio de Danganronpa 3: Zetsubou-hen nos dejó con la miel en los labios ante uno de los más esperados encuentros de la serie entre Izuru y Nanami. Ahora veremos que las cosas, cuando Junko está en medio, nunca salen como uno espera.

Sin duda, lo más importante del capítulo no es tanto la relación entre los personajes de la clase —que al fin y al cabo son secundarios— como lo que hacen Yukizome, la responsable de los mismos, y Mitarai (también podríamos incluir a Nanami, aunque todavía no sabemos qué va a ser de ella), que muestran las consecuencias de ser una buena persona sin el poder para actuar. Cuando se es la profesora de alumnos excepcionales sin duda se espera que aprenda a no subestimar a nadie. Cualquiera podría ser un enemigo mortal. Solo hay que ver lo que es capaz de hacer Komaeda con su Suerte. Así pues, la elección de Yukizome de quedarse no es la más inteligente… Claro que lo que está haciendo es ponerse al frente para permitir que sus alumnos escapen. Más allá de que Nanami sea capaz de arrastrar por medio campus a un chico inconsciente más alto que ella, por delgado que esté, si tenemos en cuenta la cantidad de alumnos del curso de reserva que hay fuera, habría sido más lógico que Yukizome intentara marcharse con ellos. Luego, al comprobar que no había forma, podría haberse quedado. Pero parece demasiado fácil que renuncie a acompañar a Nanami.

Danganronpa 3: Zetsubou-hen-cap9-02

O quizás sólo sea algo que puede pensar un espectador y no la persona que está sufriendo. Y lo cierto es que el espectador sufre viendo la tortura a la que se somete a Yukizome —Junko parece tener un claro fetiche por el eye scream—. Una lástima que la veracidad de la situación se pierda bastante cuando Mukuro hurga en el cerebro de la amable profesora con lo que parecen palos de metal del chino en vez de unas varillas más lógicas. Claro que para eso habrían tenido que abrir el cráneo de Yukizome y no habría habido forma de explicar que mantuviera su bonito pelo. A pesar de ello es fácil que rechinen los dientes al ver lo que le hacen pasar e incluso es perdonable ese horrible disservice cuando la excitan sexualmente. ¿De haber capturado a un personaje masculino los guionistas habrían decidido hacer lo mismo? Lo dudo mucho. El caso es que Yukizome no solo sufre física, sino psicológicamente: el lavado de cerebro parece arrebatarle sus memorias al tiempo que sabe que la están utilizando para atraer a sus alumnos. Es realmente repugnante y se encuentra a la altura de algo que haría Junko. La lástima es que, hasta cierto grado, parece muy contenido y me sigue costando ver cómo Junko logró poner en jaque al mundo entero.

Por otra parte, es interesante ver cómo Nanami cae en la trampa de Junko —¿y de Komaeda? Parece participar mucho en tocarles las narices a los alumnos y ya sabemos que está interesado en ponerlos al límite para que brillen todavía más— y saber que eso va a precipitar un gran desastre. Sin duda, está pecando de infantil y de un importante síndrome de Harry Potter. ¿Por qué no dividir fuerzas y que un grupo vaya a buscar ayuda de otros profesores que sin duda podrían salvar mejor la situación? Se les da muy bien ocultar dramas pero para eso primero tienen que ponerlos antes bajo control. Y, en cualquier caso, ¡Hinata ha intentado asesinar a Komaeda! ¡Un poco de lógica en esas cabecitas, por favor!

Danganronpa 3: Zetsubou-hen-cap9-03

Así, no es de extrañar que vayan directos hacia su perdición. Las intenciones pueden ser buenas, pero ser bueno no implica que las cosas vayan a salir bien. En el fondo se lo han buscado. Y, al contrario que en las historias infantiles, ellos van a pagar bien cara su temeridad. Sin ir muy lejos, Mikan traiciona a Nanami, separando a la líder del grupo para que pierda su cohesión —¿de verdad nadie oye ese grito?—, y esta acaba al lado de una Yukizome muy sospechosa…

Mitarai, por otro lado, demuestra otro de esos aspectos de las buenas intenciones y la falta de poder. Es cierto que estaba siendo amenazado, que colaboró para crear un video que podía lavar de la forma más horrible la cabeza de la gente. Estaba secuestrado, sometido. ¿Le quita eso la responsabilidad de lo que ha hecho? Como bien dice Junko, Mitarai insiste en verse como una víctima, no asume sus responsabilidades a pesar de que sabe que están ahí. Sin duda será difícil vivir sabiendo que su obra, destinada a hacer del mundo un lugar mejor, lo sumió en el caos. Pero la culpabilidad no significa nada, excepto que es un buen personaje. Mitarai es cobarde y una buena persona y que al final del capítulo intente superar su propio miedo es un paso al frente encantador. El daño, sin embargo, ya está hecho. La responsabilidad que tenga la decidirán otros personajes y él mismo; nosotros, casi seguro, querremos quitársela. No todo el mundo puede ser fuerte. Para empezar no se debería haber permitido la entrada de Junko en la escuela, Hinata en vez de rebelarse colaboró con ella y también Nanami y el resto tienen parte de responsabilidad por actuar como si fueran los Goonies en vez de jóvenes responsables. Cabría esperar que entre tantos personajes al menos uno tuviera algo de inteligencia y menos del optimismo que desprende Nanami —¡señor Impostor, yo confiaba en que tuvieras la voz de la razón!—. Pero eso no impide que Mitarai colaborara con una asesina.

En definitiva, nos encontramos ante un buen capítulo, aunque tenga algunos agujeros para acelerar la acción, que trata de cerca las consecuencias de ser buena persona —por eso duele tanto— y lo sencillo que es aprovecharse de alguien así. Con todo, no puedo evitar lamentar el tono contenido y pensar que ya le queda muy poco a la serie. ¿Cómo nos sorprenderán con el final? Esperemos que entonces, de una vez por todas, se desaten y nos hagan ser testigos de la verdadera Desesperación.

Danganronpa 3: Zetsubou-hen-cap9-04